
Desde hace tiempo he estado triste, triste porque he visto como día a día hemos fallamos como seres humanos, hemos fallado como nación y hemos fallado como cristianos hijos de Dios, tambien he estado triste conmigo misma porque desgraciadamente yo tambien fallo. Pero al final de todo he entendido qué es ser un ser humano y la decepción que somos como criaturas, pues estamos destinados a fallar, a equivocarnos y a hacer muchas cosas que están mal.
Es fácil entender que el mundo falla pero es chocante ver como los cristianos fallamos, es chocante hasta que uno entiende que cristianos o no nuestra naturaleza es el pecado por herencia y ser cristiano no nos hace libre del pecado, no nos libera de pecar y no nos hace ser perfectos ante el mundo humano y de la justicia de este mismo.
Ser cristiano y creer en Dios, nos brinda la oportunidad de mejorar lo que somos y de desear ser conforme Dios quiere que seamos, nos brinda poder empezar a tener comunión con Dios y acercarnos a el, nos brinda ser perdonados por nuestros pecados aunque sigamos cometiendo pecados día a día, porque hacemos muchas cosas mal y muchas veces ni siquiera somos conscientes de lo que hacemos mal, pues no vemos la maldad en nuestras acciones hasta que Dios nos lo revela. Dios ante nuestros pecados nos brinda la consciencia sobre nuestros actos, la consciencia nos hace entender lo hemos echo mal o sobre lo que estamos haciendo mal, y a la par de eso la consciencia nos brinda sentir el arrepentimiento sobre aquello en el cual nos estamos equivocando y nos brinda querer ser perdonados por Dios para que podamos justificar lo que hacemos mal, y a mejorar lo que somos con su ayuda.
En excepción de Jesús nadie más ha sido libre del pecado, así que aunque seamos cristianos, vamos a fallar, vamos a decepcionar, vamos cometer pecados, vamos hacer cosas que no están bien y una de las cosas que Dios me ha dicho en medio de todo lo que el me rebela es que el es consciente de eso, el sabe que no somos perfectos y que vamos a cometer fallos, por eso el es tan paciente con nosotros, porque el sabe que no somos perfectos, el sabe cada una de las cosas que hacemos mal. Dios no nos medirá por nuestros pecados, pero sí nos medirá por nuestra comunión con el, nuestra intimidad con el, nuestra fe con el, nuestra fidelidad y nuestras ganas de tenerlo cerca y en nuestras vidas.
Jesús murió en la cruz por nuestros pecados, pero eso obviamente no significa que somos libres de pecar en abundancia, No, eso significa que debemos de examinar lo que hacemos, tenemos que hacernos conscientes de lo que hacemos mal y rectificarnos, tenemos que Cuidar de nuestra vida con Dios y otra cosa muy importante debemos de Dejar de cuidar de lo que hacen los demás con sus vidas.
El que cree en Dios peca mucho más cuando deja de cuidar de su vida y cuida de la vida ajena juzgando los pecados de los demás y olvidándose de que quién juzga es Dios y no el hombre. Pues la vida de quien tenemos que examinar es la nuestra misma y nuestras acciones, no las acciones de nuestros hermanos o vecinos. Dios es quien conoce el corazón de cada uno y es el quien mide por encima de los pecados de las personas, su comunión con el, por eso nosotros mismos no debemos de juzgar la vida y las acciones de nuestros hermanos, nuestra mirada ha de estar en nuestra propia vida y en nuestras propias acciones.
No existe un cristiano libre de pecado, no existe un cristiano perfecto. No lo busquen porque lo que hallareis será la decepción, porque no existe ni existirá nadie como Cristo Jesús, el es y fue el único que camino en la tierra exento de pecado. La iglesia falla y fallará, tu pastor hablará de Dios pero recuerda que el tambien es un pecador y el tambien fallará, no existirá en la tierra la perfección en un ser humano, no la busquen en nadie porque no la hallareis. Busquen aquellos que tienen a Dios en su corazón, busquen aquellos que les respeten a Dios y hagan su vida conforme su voluntad, pero no examinen sus vidas porque ellos tambien serán pecadores, pecadores en mente, palabras o acciones, nadie se libra del pecado, nadie en la tierra es libre de el por eso no podemos buscar la perfección en nadie.
No busquemos ser nosotros quien hagamos o impartimos la justicia de Dios, pues solo Dios es quien la hace y la imparte. Debemos de recordar que en medio de la justicia de Dios, sea cual sea, existe el perdón y la misericordia, algo que hoy en día y desde hace mucho tiempo Muchos se han olvidado que existe. Actuar pretendiendo saber qué es lo que va a hacer Dios y cómo el va a actuar ante una situación, es no solo algo ignorante de nuestra parte como que es pecado pretender uno saber cómo Dios piensa o actúa en sus juicios y lo que el va a hacer sobre ellos, el que actúa pretendiendo saber como Dios actuará sobre la vida de otra persona, como una persona se crea capacitada al mismo nivel que Dios para condenar a otra persona, esa persona que se cree Dios será humillado, pues Dios es Dios y nadie es capaz de saber lo que el va a hacer en la vida de otra persona.
El mundo juzga de una forma pero no es el mundo quien nos juzgará, es Dios, nosotros somos quienes elegimos nuestros caminos, pero aún así a pesar de eso Dios todo lo puede cambiar. No existe ningún pecado imperdonable, excepto el ser cristiano y blasfemar contra el espíritu santo, excepto creer en Dios y negar al espíritu santo pues dios es una trinidad y o lo aceptamos tal y como es el, 3 en 1 o lo estamos negando.
Definitivamente solo no hay salvación para quien ha negado a Dios durante toda su vida hasta la muerte y ha muerto sin entregar su vida a el, esa persona que no dio la oportunidad de tener a Dios con ella, esa persona no obtuvo la salvación, pero eso es algo que solo Dios sabrá, nosotros seres humanos no lo sabremos porque no podemos ver el corazón ni el alma de los demás, por eso no debemos de hablar sobre lo que no sabemos de la vida de los demás.
Para un cristiano todo es posible si se arrepiente, porque Dios no medirá tus pecados sino tu comunión con el, el medirá tu arrepentimiento, tus ganas y tu voluntad de rectificarte, tus ganas de tenerlo en su vida, tus ganas de querer mejorar en lo que fallas, tu voluntad y tu lucha contra tu pecado, tus oraciones y tu corazón. Tu corazón, lo que el mundo no puede ver, eso es lo que ve Dios. Por eso el mundo te podrá juzgar por tus pecados, pero Dios te va a juzgar por otras cosas, te juzgará por tu corazón y por tu comunión con el. Porque el que se arrepiente será perdonado pues Dios es misericordia y amor ¿Pero el que se dice cristiano pero no se arrepiente de sus pecados qué esperará de Dios y su juicio?
Es pecado juzgar la vida de un hermano, porque el hermano tambien es pecador y recuerdo, Nadie es libre del pecado ni tu, ni yo, ni nadie en la tierra. No podemos esperar que el hermano sea un ejemplo a seguir y que al mismo tiempo esté exento de cualquier pecado, porque aunque sea un pastor, un cura o lo que sea, no será libre del pecado. Así que buscar la perfección en ellos o en cualquier otro hermano solo nos llevará a decepcionarnos con ellos, por eso no debemos de buscar algo que no existe en ningún ser humano.
Tampoco debemos de juzgarles por lo que hacen, si roban, si adulteran, hagan lo que hagan, es problema de ellos y todo lo que hacen Dios lo ve, pero a nosotros no nos incumbe el juzgar sus acciones, ni el comentar sobre eso, nuestro deber es cuidar de nuestra vida y no juzgar la del hermano, porque cuando juzgamos empeoramos la situación y contaminamos nuestros corazones, nos convertimos en jueces y el único juez es Dios.
Nuestra postura es mantener nuestra vida de acuerdo a la voluntad de Dios y no condenar a los demás sean quienes sean, hayan echo lo que hayan echo, si se arrepienten de lo que han echo Dios les puede perdonar y si tu le condenaste en palabras, pensamientos o en acciones, entonces tu serás humillado por haber condenado a tu hermano, y tu habrás pecado por condenar a tu hermano, un hermano que al final Dios ha salvado pues así fue su voluntad.
En la Biblia muchos han echo cosas que Dios no quería que hicieran, muchos pecaron contra sus leyes y sus escrituras y aún así Dios les perdonó, no vamos a entender el porqué, pues mal entendemos como Dios hace las cosas, pero por más pecador que uno sea si Dios ve algo en alguien, sea este cristiano o no, esa persona será rescatado y perdonado por el. Por eso no debemos jamás de juzgar, porque no sabemos lo que va a pasar, no sabemos lo que ve Dios en esa persona y pecaríamos al condenar a alguien aunque este haya echo algo en contra de las escrituras, porque aún así solo es Dios quien decide si perdonar su vida y salvarlo o no.
Tu no entenderás su obra y porqué el hace ciertas cosas, pero eso es porque no debemos de entender sus obras, sino que lo que debemos de hacer es seguirlo, confiar en el y desear lo bueno a todos aunque estén equivocados y aunque no nos guste lo que hagan, vayan o no en contra de las escrituras no debemos de condenarlos, debemos de pedir por el bien de ellos, nos gusten o no, hagan cosas que no nos guste y sean quienes sean, debemos de pedir por el bien de ellos y que ellos en su corazón busquen a Dios y que Dios les encamine, que Dios les muestre la verdad.
La voluntad de Dios es algo misteriosa, por eso no podemos de cuidar de la vida del hermano, pues Dios puede rectificar a un idolatra, a un hechicero, a un homosexual, a un asesino, a un drogadicto, a un adultero, el puede perdonar y rectificar todos nuestros pecados y nuestras conductas si nosotros nos acercamos a el. El trabajará en nuestros corazones si le damos libertad, el lo hará, si elegimos solo a el y le entregamos lo que somos a el, el lo hará, todo dependerá de lo que nosotros elegimos, pero para nuestro bien y para el bien de nuestros hermanos, debemos de tener amor en nuestro corazón, debemos de dejar de querer ser jueces y de parar de querer condenar a todo el mundo, pues el mundo ya está condenado y si un alma está ya condenada o no, no es nuestro deber el de decir lo que es, está o deja de ser, no podemos decir quien va o no al infierno, pues la vida da muchas vueltas y el condenado puede ser perdonado y el cristiano puede perder su salvación.
No podemos condenar a nadie por más que este esté equivocado, no importa lo que hace o ha echo mal, nuestra postura jamás es la de decir que una persona irá al infierno, nuestra postura es la de pedir a Dios que toque esa vida y que la transforme según su voluntad. El cristiano que condena, que juzga, que dice «Haz lo que quieras pero luego por lo que estás haciendo no te quejes cuando Dios te juzgue, no te creas que irás al cielo» ese cristiano no esta siguiendo el ejemplo de Jesús, porque no hay amor en sus palabras, ese cristiano se cree libre de pecado y se cree justo para juzgar la vida del otro, ese cristiano se cree Dios o se cree que conoce a Dios, tanto como para ponerse en su lugar y todo el que haga eso se equivoca, porque si Dios quiere el puede perdonar a quien tu menos te imaginas, simplemente porque el ve algo que tu ni yo ni nadie más lo ve, el ve nuestra alma y nuestro corazón, y si Dios perdona y da la oportunidad al que ha matado y ha echo cosas horribles ¿Te crees que el no puede librar del infierno a quien El vea justo de hacerlo?
Por eso debemos de tratar bien a todos, crean en lo que crean, sean quienes sean. Tratad bien a todos y no condenemos a nadie, Pues Jesús ni juzgó ni condenó a nadie que vino a sus pies, el dijo a los ya condenados que el era la salvación y que le buscasen, por eso mismo no debemos de condenar los pecados de nadie, por más que tengamos razón, pues nadie somos para juzgar los pecados ajenos y si al final de cuentas Dios acaba perdonando el pecado de la persona que tu haz condenado, tu eres quien acabarás siendo humillado y tu serás quien al final tendrás que pedir perdón por lo que tu llegaste a condenar de la vida de tu hermano.
Tenemos que juzgarnos a nosotros mismos, para ver si lo que hacemos es conforme a lo que Jesús quiere que seamos, pues Jesús es nuestra referencia, el es el único el cual hemos de imitar y seguir. El es el único por el cual nosotros tenemos que compararnos y el único el cual Dios tomará como referencia cuando nos juzgue, pues Jesús es nuestro ejemplo a seguir. Tenemos que tener un corazón conforme Dios quiere, tener un corazón conforme al de Cristo, esta es nuestra meta.