Divorcio – El Divorciado – Part. 5

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Ya he hablando bastante sobre este tema, hemos visto lo que dice la Biblia, hemos visto los diferentes tipos de casos que llevan a una persona al divorcio, he expuesto bastante contenido sobre esto y ya es hora de hablar finalmente sobre lo que te pasa cuando eres una persona divorciada.

Una persona que ya se encuentre divorciada de su pareja sea por el motivo que fuera, tiene que entender y ser muy consciente de que el divorcio no es algo bueno. El problema está cuando realmente las personas no son conscientes de eso, lo saben, saben que no es bueno pero no sienten en su pecho lo que Dios quiere que entendamos cuando el dice que eso no es bueno. Es diferente tener una idea de algo y ser verdaderamente consciente de ello, pues cuando haces algo malo, la consciencia te va a pesar mucho y eso te hará darte cuenta del valor que tiene o que tuvo ese acto que cometiste. Con esto lo que quiero decir es que tenemos que ser verdaderamente conscientes de que lo que hicimos, no fue algo bueno, fue algo malo.

Pero no solo conscientes, sino que tenemos que entender que tambien hemos tenido culpa en lo que ha pasado, nadie es exento de culpa, algo o alguna cosa hemos echo mal para que eso acabase mal, fuera por avernos apresurado, haber cogido o insistido en la persona equivocada, por haber fallado como pareja, por no haber sido un buen marido o una buena esposa, por haber sido muy egoístas, etc… en algún lugar habrá algo, una razón, un motivo lo que fuera, en algo hemos fallado y tenemos cierta culpa sobre lo que ha ocurrido.

Cuando somos ya conscientes de que hicimos algo malo y que hemos fallado de cierta forma, tenemos que arrepentirnos ante Dios, arrepentirnos por lo que ha pasado, por lo que por nuestra culpa fue roto, tenemos que arrepentirnos de que no pudimos seguir con ese matrimonio y que Dios nos perdone por eso, porque antes que nada necesitamos el perdón de Dios, sin su perdón no vamos a poder seguir bien con nuestras vidas, tenemos que entender que según Dios, no es de su agrado que nos divorciemos y por todo aquello que hacemos o que hicimos que no fue de su agrado tenemos que pedirle perdón.

Dios ve nuestros corazones y el sabe que nosotros cometemos equivocaciones, el es consciente de que pecamos. Pero más que nuestros pecados, lo más importante para el es que nos arrepintamos y que nos rectifiquemos. Siempre y en TODO momento que nos arrepintamos de corazón ante el y pidamos perdón por nuestros pecados, el examinará nuestras disculpas, examinará nuestros corazones y verá si de verdad nos hemos arrepentido, si el ve que es cierto el sin duda nos perdonará, sin importar las circunstancias ni los motivos de nuestros pecados. El es el Dios de amor y nuestro querido padre, el nos perdonará de todo aquello que nos arrepentimos de corazón, sin poner excepciones a nadie pues así es el y así es como funciona su inmenso amor por nosotros.

Todos los que ya se han divorciado sean por el motivo que sea tendrán que pasar por ese proceso. Si te divorciaste antes de conocer a Dios o hasta conociéndolo, tendrás que pasar por este proceso de restauración, no importa tu caso, no importa quien era tu ex, lo que el te hizo o lo que tu le hiciste, tendrás que pasar por este proceso. Dentro o fuera de la presencia de Dios tendrás que disculparte, tendrás que buscar el perdón de Dios y tendrás que pedir que el te vuelva a hacerte una nueva criatura.

Somos vasos y Dios es nuestro alfarero, si pecamos y le pedimos retomar nuevamente el camino, Dios nos escuchará y romperá el viejo vaso y comenzará a hacer de nosotros uno nuevo. Hay personas que aprenden rápido y fácil, pero tambien hay aquellos que por debilidad ante el pecado, les cueste mucho. Hermanos, quiero que entiendan una cosa muy seria, si es necesario Dios romperá tu vaso cuantas veces sea necesario, hasta que salga aquello que el quiera de nosotros.

Dios está contigo en tus altos y en tus bajos, el siempre estará esperando a que retomes el camino con el si te haz alejado de el, el nunca te rechazará y si te rectificas de lo que haz echo mal, Dios borrará tu pecado y mirará a tu nuevo «yo». No estoy diciendo que se puede pecar y luego rectificarte siempre que te de la gana, porque Dios examinará tu corazón y tus verdaderas intenciones con el, si estas siendo serio o si le estas tomando el pelo, si eres serio el será serio contigo, si le intentas tomar el pelo, no creas que el te vaya a seguir el rollo.

«Si reconocemos ante Dios que hemos pecado, podemos estar seguros de que él, que es justo, nos perdonará y nos limpiará de toda maldad.» 1 Juan 1:9

«Pero yo, que soy tu Dios, borraré todos tus pecados y no me ac

ordaré más de todas tus rebeldías.» Isaías 43:25

«Ahora que estamos unidos a Cristo, somos una nueva creación. Dios ya no tiene en cuenta nuestra antigua manera de vivir, sino que nos ha hecho comenzar una vida nueva.» 2 Corintios 5:17

«Por la muerte de Cristo en la cruz, Dios perdonó nuestros pecados y nos liberó de toda culpa.» Efesios 1:7

Así que si pides perdón por lo que pasó en tu vida y pides a Dios hacer de ti un vaso nuevo, pues te comprometes ya no serás como fuiste en el pasado decidiendo así rectificarte, Dios borrará tu pasado y ante el mundo tu podrás ser un divorciado, pero ante Dios ya no serás un «divorciado» ya no existirá más pecado ni mancha sobre en ti, ese es el gran poder de Dios sobre todos aquellos que retoman el camino, el borra TODO tu pasado y te hace una nueva criatura. Si fallaste dos veces, pero dos veces retomaste el camino con el, dos veces el te hará de nuevo, porque el no te juzgará por tus pecados el te juzgará por el nuevo camino que tomarás con el y el estará allí contigo para ayudarte.

Hermanos hay que buscar a Dios, su perdón y su bendición. Existirá personas que no comprenderán lo que digo, pues no han conocido la gracia y la misericordia de Dios, solo conocieron al Dios malo que castiga y que manda a todos al infierno, pero ese no es mi Dios, no es el dios que yo conozco, así que ten en cuenta una cosa, no te dejes llevar por la opinión que tengan los hombres sobre ti y sobre tu vida, no importa lo que el hombre piense de ti hermano, pues para el hombre es más fácil juzgarte que apoyarte, perdonarte y entenderte.

Lo que importa es tu relación con Dios, importa darle explicaciones a el, rectificarte con el, pedirle perdón por tus pecados a el y esperar en el todo lo que deseas para tu vida, lo que el te va a dar y lo que el hace por ti, ningún otro ser humano puede darte ni hacerte, así que el que no pueda ver tu corazón y el que no sea Dios no puede juzgarte y no puede culparte de pecador pues esa persona no te conoce de la misma forma en la cual Dios te conoce a ti.

Por más que a muchos pobres cristianos les guste querer mandar los demás al infierno o decir a los divorciados que son unos adúlteros y que Dios no les perdonará nunca, que están condenados, que se tienen que juntar con la misma persona con la cual estuvieron sino Dios no les perdona, etc… he de decir que no se puede hacer caso a estas personas que dicen conocer la palabra pero que no conocen a Dios, pues la palabra sin Dios no tiene sentido, la palabra de Dios lo utiliza hasta el enemigo, la palabra sin Dios lo puede utilizar cualquiera, pues la palabra sin Dios no es nada, es como un árbol sin fruto que no da vida. 

Lo único cierto es que condenado está todo aquel que no se arrepiente y ni se rectifica, condenado está todo aquel que por medio de Jesús no se limpió de sus pecados. 

 

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