
La mayoría de las personas se sienten perdidas en el comienzo, con preguntas como ¿Cómo debo o como puedo empezar? ¿Qué me haría diferente a los demás si empiezo a vivir teniendo a Jesús en mi vida? ¿Qué cambiaría en mi vida? ¿Cuál es la diferencia que existe entre ser cristiano y seguidor de cualquier otra religión? etc… Lo que más tenemos al principio son preguntas.
Hoy en día en el mundo existe una infinidad de religiones y creencias variadas, existe variedad hasta en aquellos que creen y adoran al mismo Dios que nosotros. Podemos encontrar muchas diferencias a la hora de ver como es su alabanza, su forma de ministrar, el tipo de palabra que llevan, su organización, etc… y eso resulta ser muy confuso para alguien que quiere llegar hacia Dios, acercarse a Jesús y conocer el camino. Resulta difícil encontrar el verdadero camino hacia Dios y a Jesús con tanta diversidad, con tantas diferencias, lo peor es que si no sabes donde te estas metiendo puedes ser fácilmente engañado por personas que quieren confundirte y sacar provecho de ti.
Nosotros los seres humanos tenemos la tendencia de buscar la verdad, de estar en esta continua búsqueda, para revelar la verdad sobre las cosas, es algo que existe en nuestro interior, queremos descubrirlo todo, pero el problema es que es muy difícil encontrar el camino hacia la verdad, porque existe una infinidad de caminos, pero la mayoría son de engaños, por eso muy pocos son los que verdaderamente llegan hacia ella.
Para conocer la verdad sobre como es Jesús, sobre como es Dios y sobre lo que nos va a enseñar su palabra, tenemos que entender que no podemos definir lo es y lo que quiere Dios simplemente por un conjunto de reglas o conductas, Dios es muchísimos más que eso, cuando las personas piensan en qué es lo que quiere Dios o sobre lo que el enseña, lo primero que aparece en sus cabezas es la idea de «ser bueno y comportarse bien, cumplir con las reglas» eso no define lo que es Dios ni lo que el quiere de ti, esa idea solo define una parte de la transformación que Él va hacer dentro de ti, sin forzarte ni obligarte a nada, cuando lo tienes participe de tu vida, el va a crear en ti esos aspectos de conducta, pero esos aspectos de conducta no es lo que lo define. Eso es lo primero que tenemos que entender y tenerlo bien claro.
La verdad sobre conocer lo que Dios quiere de ti, es que el quiere conocerte, conocerte de una forma personal, cuando dejas que Dios haga parte de tu vida el despertará en ti nuevas convicciones y una nueva perspectiva sobre nuestro futuro, pero no en forma de pensamientos o ideologías, sino en forma de conocimientos, con Dios obtendrás conocimiento sobre las cosas, como si fueras un niño pequeño aprendiendo de tu padre sobre qué es cada cosa que existe en el mundo y de las cosas que forman parte de el. Cuando conocemos a ese Dios alcanzamos todo lo que es esencial, el ilumina las sombras y sustituye la duda por la certeza. Un encuentro verdadero con Dios lo cambia absolutamente todo en nuestra vida, con Dios tenemos la victoria de la verdad sobre la mentira, gracias a la palabra de Dios a través de la Biblia.
En estos últimos tiempos la espiritualidad, las cosas sagradas, lo sobrenatural, lo oculto y lo prohibido han atraído mucho la atención de las personas, pero el problema de eso es que las personas no conocen quien se encuentra detrás de todas esas cosas, ellas no ven que están siendo atraídas hacia un lugar oscuro, no saben que están siendo engañadas por cosas oscuras disfrazadas de bonitas, de cosas malas disfrazadas de buenas y en medio de ese mundo, están siendo alejados de la presencia de Dios.
La culpa de eso se encuentra en la falta de conocimiento que obtenemos cuando estamos alejados de Dios. Las personas buscan lo fácil, lo negociable, lo que pueden comprar para su favor, de forma egoístas se mueven y búsqueda de cosas, quieren ver y vivir cosas sobrenaturales, experimentar las cosas que existen más allá de lo que vemos y tocamos, etc… lo triste de todo eso es que andan en el camino equivocado. Dios puede hacer milagros y hacer que vivas cosas sobrenaturales sin que tengas que comprarlo ni pagarle por nada a cambio de eso, Dios puede crear en ti dones que sirven para ayudar a otras personas, puede hacer contigo cosas que tu nunca hubieras imaginado.
La diferencia entre los que compran y pagan por algo, es que siempre que lo querrán tendrán que pagar por eso, porque eso tendrá un tiempo de uso, eso tiene una durabilidad y para que funcione, para que les dure más, tendrán que estar «recargando» eso en todo momento, pero con Dios, el simplemente te da y lo que el te da, te durará para siempre sin fecha de caducidad, siempre lo tendrás contigo, no tendrá fin, solamente si tu ya no lo quieres más.
La Biblia es la palabra de Dios, es la forma que el tiene para hablar con nosotros y enseñarnos. Es el libro que más copias tiene mundialmente y que ha batido más récords que cualquier otro libro jamás existido, traducido a todos los idiomas que podemos imaginar, fue y es aún un libro perseguido y cazado por muchas culturas desde su creación hasta hoy en día, muchos han muerto por leerla y tenerla, y muchos están dispuestos a morir por no dejar de leerla o tenerla. Es considerado en muchos lugares como un libro peligroso, porque realmente su poder es tan grande que muchos lo temen y sinceramente para el enemigo la palabra de Dios es para tenerle mucho miedo. Lo triste es que un libro tan codiciado para unos sea muy ignorado por otros, porque es el libro más fácil de conseguir y aún así muy pocos lo conocen y muchos menos han llegado a leerlo realmente.
Jesús vino a abrirnos los ojos hacia la verdad, la palabra de Dios, la Biblia.
«Conoced la verdad y la verdad os hará libre» – Juan 8:32
«Santificaos en la verdad, la palabra de Dios es la verdad» – Juan 17:17
Dios nos revela que tenemos que pasar por una renovación mental para poder entender los planos que Él tiene para nosotros.
«No os conforméis con este mundo; más bien transformaos por la renovación de vuestro entendimiento, de modo que comprobéis cual sea la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta» – Romanos 12:2
También dice que si lo buscamos con todo nuestro corazón, el se acercará a nosotros y nos responderá.
«Entonces me invocaréis. Vendréis y oraréis a mí, y yo os escucharé. me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis con todo vuestro corazón» – Jeremías 29:12-13
Empezar a vivir con Dios te renueva, te transforma, te hace vivir y presenciar cosas que jamás te hubieras imaginado, te abre un mundo nuevo ante ti y dejas de ser ignorante en muchísimas cosas que desconocías o que estabas haciendo mal y de dejas envolverte por su amor. Pero para eso tienes que dejar que el forme parte de tu vida, que el sea presente en tu vida y día a día.
Muchas religiones te ofrecen paz, amor y esperanza, pero nada se compara con la paz que te puede dar Dios, nada se compara con el amor que el tiene por ti, nada se compara con la esperanza que el da a los justos y a sus seguidores. Nada ni nadie se puede comparar con Jesús. Él fue el único que dio su vida por amor a nosotros, el sufrió en la cruz cada pecado que hemos echo y los que hacemos, el sufrió por nosotros. El hijo unigénito de Dios que podría vivir y tener la mejor vida aquí en la tierra, prefirió morir para que fuéramos salvos en vez de disfrutar de su vida, en vez de pensar en el mismo, el pensó en nosotros primero, el hizo lo que ningún otro Dios o entidad jamás hizo por el ser humano.
El era el hombre más puro y libre de pecado que existía pisando la tierra y aún así el se entregó a una muerte horrible y dolorosa por nosotros. Reflexiona sobre lo que hizo Jesús y pregúntate si otra divinidad sería capaz de hacer algo así o si hizo algo así, si otra divinidad hizo algo por ti sin pedirte nada a cambio simplemente porque te amaba lo suficiente para tener que hacerlo, si otra divinidad está dispuesta a salvarte, a sacrificarse a sí mismo por ti, la respuesta es definitivamente fácil… ninguna otra divinidad hizo algo así y tampoco lo hará, por eso y por mucho más Jesús es único, para el tu Sí eres importante, desde el día que naciste hasta el día de tu muerte el esperará poder salvarte y ayudarte, el esperará que te acerques a el y disfrutes del precioso regalo que el tiene para ti, porque el es el único que tiene la salvación para ti.
Nosotros los seguidores de Cristo seguimos a Jesús y para conocerlo, tienes que seguirlo a el, no seguir a una religión, nosotros los cristianos no seguimos ni servimos a una religión, eso es una idea equívoca que tiene y vende la sociedad, por eso no pretendas ni creas que debes o que estás siguiendo una religión cuando quieres empezar tu camino con Dios. Nosotros tenemos y creamos una relación intima y de forma individual con Dios, el es nuestro maestro y nuestro guía. Podemos tener personas que nos guíen también, personas preparadas por Dios, pero a estos también tendremos que examinarlos para que no seamos engañados, ellos son nuestros guías, pero no nuestros maestros, nuestro maestro es Dios a quien nos dejamos guiar en primer lugar. Tenemos que buscar su voluntad y no la nuestra.
Para encontrarlo es buscándolo, a través de la Biblia, de alguna fuente cercana a el, alguna persona que te puede ayudar, es hablando con el, comunicándote con el, creando una relación con el y luego el hará el resto.