LGBT y la Sociedad – Mi Opinión

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Para empezar no me gusta como están siendo las cosas hoy en día, siento que nos están forzando aceptar algo que no vemos que esté bien, una cosa es lo que cada uno haga en su casa, en su vida privada, creo que somos seres humanos libres de elegir nuestra vida y nuestros gustos, pero si yo veo que hay algo malo en lo que haga alguien no puedo decir «¡Hay que bien hagámoslo!»

De la misma forma que no me parece bien que quieran forzar a un homosexual a que deje de serlo, porque en mi opinión eso tiene que nascer de la persona y tiene que ser decisión de la persona, tampoco me parece bien que quieran forzar a los que no queremos eso para nuestros hijos a que dejemos de enseñarles nuestros valores a ellos y nuestra forma de pensar del porqué creemos que eso no les conviene.

Cuando hablamos de gays o el lobby LGTB lo que nos pasa por la cabeza es lo que vemos a diario, en a televisión, en las calles, en la vida de nuestros amigos y en la vida de aquellos que conocemos que están dentro de ese mundo o estilo de vida. En mi caso cuando pienso en eso las cosas que me vienen a la cabeza son cosas negativas, obscenas, abusos, etc. Porque eso es lo que yo he visto y recibido de ese mundo, no he visto ni recibido absolutamente nada bueno muy al contrario, por eso yo no quiero transmitir eso a mis hijos, por eso no quiero ver mis hijos metidos en eso, como no quiero mis hijos metidos en las drogas, en el alcohol o en nada que les pueda causar dolor o marcarles su vida a algo que no es bueno. Porque yo como madre deseo lo mejor para mis hijos.

No me gusta como esa comunidad nos falta al respeto, nos insulta, nos amenaza, como se burlan de nuestras creencias y al mismo tiempo nos llaman a nosotros de opresores, ese victimismo y ese odio hacia los que no comparten su visión a mi me demuestra la poca madurez que poseen porque aunque yo no comparto sus estilos de vida ni ideas yo nos les odio y ni los agrediría por eso, es una pena que ellos (sin generalizar hablo de esos grupos movimentados ) quieran agredir quienes no comparten sus ideas. Pero es algo que deben aprender pues de eso consiste vivir en sociedad, convivir sin matarnos unos a otros, vivir sabiendo que hay personas que piensan diferentes o en contra de nosotros, pero lo más importante aprender a no inducir violencia contra aquellos que no comparten la misma idea.

Yo creo que aquí nadie es perfecto en este mundo y que además nadie es santo, pero para mi hay una lista enorme del porqué debo defender la heterosexualidad y del porqué no debo apoyar las practicas del homosexualismo, desde mis creencias cristianas, hasta mis profundos conocimientos sobre la biología y el cuerpo humano, soy una persona que creo fielmente que la razón y lo correcto tiene que estar por encima de lo que siento, por que mis sentimientos pueden ser manipulados y pueden manipularme pero la certeza es algo fijo, que no cambia, no se dobla sino que se mantiene constante, mi vida la rijo por ese factor, porque he entendido que es lo correcto para mi, me va a beneficiar y me hará bien, no lo sigo porque me haga feliz, ni porqué apoya lo que pienso, pues aveces no es así, pero es mejor entender la razón y el porqué que vivir buscando la felicidad y acabar viendo que vives una fantasía.

Muchos piensan que si seguimos a la razón o seguimos lo que está dictado que es correcto no hallaremos felicidad, seremos seres vacíos y infelices, pero eso es algo completamente incorrecto y equivocado. Yo no se quién ni el porqué inventaron algo así, en algún momento hubo alguien que quiso enseñar que deberías seguir a la felicidad y hacer lo que nos hace felices y dejar que la felicidad sea quien controle nuestras vidas. La felicidad es una emoción que tiene altos y bajos, si yo permito que una emoción variante controle mi vida yo no soy una persona sabia y estoy encaminándome a una auto destrucción mental y emocional de mi misma en un futuro. Lo que nunca nos enseñaron es que la felicidad es un estado que yo decido, ¡Sí, yo decido si quiero o no ser feliz! como he aprendido que soy yo quien decido si ser o no feliz, no dejo que la felicidad me manipule sino que yo soy quien la manipula a ella y por eso yo puedo y soy capaz de encontrar felicidad siguiendo la razón, en vez de correr de tras de una felicidad que no posee lógica ni fundamentos, en la cual hoy me hará feliz pero mañana me puede hacer daño. Algún día escribiré sobre como aprender a ser feliz, a controlar la felicidad y a seguir la razón hallando en ella bien estar.

Volviendo al tema, creo que todo lo relacionado al mundo LGTB es algo que se ha ido de las manos de forma general y que ha perdido el control, el rumbo y que ahora cada vez más es arrastrado a un estilo de vida la cual por muchas razones yo no lo consideraría sano. Creo que es el momento de que Dios levante un gran grupo de testimonios de personas las cuales puedan hablar a los homosexuales, travestís y bisexuales, de como Dios les cambió la vida, les restauró y de como Dios borró su pasado y les hizo una persona nueva, porque evidentemente solo una persona que estuvo en ese mundo puede ayudarles, los que estamos fuera no sabríamos como llegarles al punto para que lo entiendan de verdad.

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