Deberes de la Pareja

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Dios creó el matrimonio para nosotros y este cumple una función muy importante para todos nosotros y para el mundo. El matrimonio, la relación entre pareja y la familia es una institución muy importante creada por Dios, pero aunque el ha creado esto para nosotros, para nuestro beneficio propio todo con todo su amor y sabiduría, el enemigo siempre estuvo allí para querer destruirlo, confundirnos y distorsionar completamente  la naturaleza de esa base donde todos nosotros partimos. Dios conoce al ser humano,  el sabe que tenemos la tendencia de fallar y de ser atraídos por los engaños que el enemigo ha creado en el mundo, por conocernos mejor que nosotros mismos, el no nos dejó solos y sin que supiéramos como hemos de hacer las cosas, el dejó su palabra como guía, para orientarnos en todo. En la Biblia podemos entender sobre las relaciones amorosas, entender como han de ser y como hemos de ser en esas circunstancias, en verdad complicamos las cosas más de lo que son porque no hacemos lo que tenemos que hacer de forma correcta y eso estropea a que las cosas vayan bien. Si estuviéramos más pendientes de hacer las cosas correctas y ser menos egoístas en todo de nuestra vida sería mucho mejor para nosotros mismos.

Jesús les respondió: —¿No recuerdan lo que dice la Biblia? En ella está escrito que, desde el principio, Dios hizo al hombre y a la mujer para que vivieran juntos. Por eso Dios dijo: “El hombre tiene que dejar a su padre y a su madre, para casarse y vivir con su esposa. Los dos vivirán como si fueran una sola persona.” De esta manera, los que se casan ya no viven como dos personas separadas, sino como si fueran una sola. Por tanto, si Dios ha unido a un hombre y a una mujer, nadie debe separarlos.           (Mateo 19:4-6)

Hablemos de cómo ha de ser un esposo y una esposa, un marido y una mujer, cómo debe ser el trato entre una pareja.

Ustedes, que honran a Cristo, deben sujetarse los unos a los otros. Las esposas deben sujetarse a sus esposos, así como lo hacen con Cristo. Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza de su iglesia, y también su Salvador. Cristo es la cabeza, y la iglesia es el cuerpo. Por eso, la esposa debe sujetarse a su esposo en todo, así como la iglesia se sujeta a Cristo. Los esposos deben amar a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y dio su vida por ella. Lo hizo para hacerla sólo suya, limpiándola por medio de su mensaje y del bautismo. Cristo quiso regalarse a sí mismo una iglesia gloriosa, apartada del mal y perfecta, como un vestido sin una sola arruga ni una sola mancha, ni nada parecido. El esposo debe amar a su esposa, así como ama a su propio cuerpo. El hombre que ama a su esposa se ama a sí mismo. Porque nadie desprecia su propio cuerpo. Al contrario, lo alimenta y lo cuida, del mismo modo que Cristo cuida a la iglesia. En realidad, cada uno de nosotros forma parte de la iglesia, que es el cuerpo de Cristo. Dice la Biblia: «Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, para formar un solo cuerpo.» Ésa es una verdad muy grande, y yo la uso para hablar de Cristo y de la iglesia. En todo caso, el esposo debe amar a su esposa, como si se tratara de sí mismo, y la esposa debe respetar a su esposo. (Efesios 5 :21-33)

Para empezar antes que nada tenemos que partir de la base, entenderla y tenerla bien claro que si no la cumplimos todo lo que venga después será afectado, la palabra dice «Ustedes, que honran a Cristo, deben sujetarse los unos a los otros» eso significa que ambos en la pareja antes que sus própias obligaciones y antes que nada, deben de brindar apoyo el uno al otro, ser dónde el otro puede hallar consuelo, palabra, seguridad, una mano para levantarse cuando se cae, debe de existir un apoyo mutuo entre ambos. ¿Porqué resalto el «mutuo y ambos»? Pues porque existe una idea muy equivocada de como han de ser las cosas, donde al parecer la gran mayoría de las veces es solo uno de los dos conjugues que ha de emplear este papel. Cuando Dios nos dice que al casarnos nos convertimos en uno solo cuerpo, tenemos que imaginarnos que somos un cuerpo con un lado derecho y un lado izquierdo, no podemos utilizar solo el lado derecho de nuestro cuerpo sin utilizar el izquierdo, si deseamos un buen funcionamiento de nuestro cuerpo para realizar las actividades del día a día debemos de utilizar ambos lados de nuestro cuerpo con coordinación, pues cada lado de nuestro cuerpo depende del otro y así es como ha de ser una pareja, a eso es lo que Dios se refiere cuando el dice «los que se casan ya no viven como dos personas separadas, sino como si fueran un solo cuerpo» son un solo cuerpo y han de funcionar como un cuerpo. Eso quiere decir que tanto el hombre como la mujer tienen que trabajar juntos, tienen que hacer las cosas juntos con coordinación, con compañerismo, con amor, cuando se ama encontramos el balance de la relación y cuál es nuestro lugar o nuestra función dentro de esta, hayamos el equilibrio y la estabilidad, y gracias a eso la relación perdura.

En medio de todo esto tenemos que entender que el hombre y la mujer son dos seres muy diferentes, con funciones y cualidades diferentes que juntos compaginan y juntos pueden encontrar la coordinación perfecta. Dios nos creó para que al unirnos tuviésemos un papel a emplear cada uno para que ninguna de las dos partes tuviese que cargar un peso mayor de lo que pudiera soportar, somos compañeros perfectos que atribuye al otro lo que al otro le falta, por eso una pareja ha de tener el equilibrio correcto para que funcione en armonía y solo con la presencia de Dios se puede encontrar ese balance e identificar cual es la función de cada uno y no coger más responsabilidades de las que ya uno tiene.

El deber de las esposas, de las mujeres con su pareja «Las esposas deben sujetarse a sus esposos, así como lo hacen con Cristo. Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza de su iglesia, y también su Salvador. Cristo es la cabeza, y la iglesia es el cuerpo. Por eso, la esposa debe sujetarse a su esposo en todo, así como la iglesia se sujeta a Cristo.» En este punto hay muchas cosas que explicar tanto para la mujer como para el hombre que no interpretan bien estas palabras.

En la Biblia desde el primer libro en génesis el hombre ha sido interpretado como la razón, el hombre es la representación de la autoridad, la autoridad de Dios, la cual Dios siempre ha tenido con Jesús, puesto que Jesús hacía aquello que Dios quería, lo que Dios estaba de acuerdo, Jesús no actuó sin tener en cuenta la opinión de Dios, tampoco actuó oculto a Dios, pues Dios estaba con el en todo momento. Así ha de estar la esposa con su marido, ese es el respeto y la consideración que la mujer le tiene con su esposo, de ser su compañera, transparente y esperando la aprobación de su marido, no actuando por sí misma y ni haciendo algo que a el no le agrade o el no lo apruebe. La mujer es la representación del amor de Dios, de la compañía que Dios le da al hombre y al mundo, portadora de la vida, la mujer representa a Dios en lo sentimental y lo presencial. Jesús nos amó a nosotros como una madre ama a sus hijos, los cuales por más imperfectos que sean estos una madre siempre daría su vida por salvar a sus hijos, ese es el amor que tiene Jesús por nosotros y ese es el amor que representa a la mujer.

Hay muchas diferencias y características que por lo general definen a ambos, los hombres son más racionales y más objetivos, su memoria es organizada, son como un almacén de cajas dónde cada cosa se guarda en un lugar, cuando sacan un tema hablan solo sobre ese tema hasta que lo hayan concluido, cuando cambian de tema no suelen volver al que estaban antes, es decir cuando hablan de algo hablan solo de una cosa por vez y cada cosa está en su lugar entro de sus mentes. Los hombres dan valor a pocas pocas cosas y estas suelen ser muy concretas, están mejores capacitados para afrontar la presión ante cualquier circunstancia sin perder el control, son mejores oyentes y tienen muchísima más paciencia que las mujeres, sus cuerpos y su composición están echos para el trabajo y el esfuerzo físico, por eso les atraen los juegos, las actividades físicas y los retos, porque son mucho más infantiles que las mujeres y maduran más tarde que ellas. Su energía se gasta con la actividad física por eso son muy activos sexualmente y por eso para el hombre la actividad sexual es muy importante porque es un medio para liberar el stress acumulado.

Por otro lado mujer es más sensible y emocional, la mujer es intuitiva y sabe leer como son los demás, la mujer es muy observadora y detallista, suele dar importancia a todo hasta a lo que no es importante, la cabeza de una mujer es un enredo de ideas, cosas y opiniones entrelazadas por pequeños hilos que están conectados y en funcionamiento constante, por eso pueden estar sin problemas hablando horas y horas de miles de cosas que no tienen nada que ver una con otra, esta fascinante capacidad desorganizada puede volver locos a los hombres y confundirlos con sus conversaciones. Las mujeres son mucho más cercanas y muy curiosas, las mujeres saben soportar el dolor mucho más que los hombres, la mujer es más fuerte sentimentalmente. La mujer se desahoga hablando y expresándose, mientras el hombre descarga su estrés a través de las actividades físicas.

Evidentemente el hombre y la mujer son bastante opuestos los unos de los otros y por eso obviamente sus funciones no serán las mismas. Puede que no todos los hombres sean así ni todas las mujeres sean así, pero la gran mayoría lo son y en base son cualidades y defectos que por lo general tenemos. Aquí lo que tenemos que entender es que Dios nos entregó ciertas funciones debido a nuestras cualidades y defectos, por nuestro bien el sabe lo que es mejor para nosotros y tenemos que entender eso de esa forma. La palabra cuando se refiere que la mujer debe sujetarse a sus esposos es que ella debe de dejar las cargas a el de las cosas y las decisiones más importantes, si el es un buen marido el no va a tomar las decisiones sin tener en cuenta la opinión de su mujer, porque la mujer es su consejera primordial y el tiene que tenerla en cuenta, el esposo ha de reflexionar sobre lo que el piensa y en los argumentos que su mujer le da al respeto. El hombre reflexiona mejor sobre las cosas y no se deja llevar por las emociones como muchas veces la mujer puede hacerlo. En este punto muchas mujeres se sienten mal o menospreciada por el echo de ser el hombre quién tome la voz en estas cosas, pero sinceramente si la mujer ha elegido un buen marido ella no tiene que preocuparse por eso, pues en la mayoría de las veces el hombre suele acabar haciendo lo que su mujer le aconseja, siempre y cuando este esté con una mujer sabia e inteligente, puesto que si no lo es, sería un peligro confiar en ella y hacer lo que ella diga.

Es muy importante para la mujer buscar un hombre inteligente y no uno que se crea la última coca-cola del desierto y que pretenda manipularla a su antojo como si esta fuese su empleada o su chacha porque eso no es amor eso es dominio y la mujer no es un objeto que le pertenece al hombre, la mujer es la compañera sentimental y emocional del hombre no su criada o esclava obligada a hacer todo lo que el quiera, no, las cosas no son así. La mujer no ha de buscar a un hombre bobo el cual ella pueda manipular, porque en dicho caso ella estaría aprovechándose de el y aunque parezca divertido o atractivo la idea para muchas que les gusta tener el control, he de decir que el fruto de esas relaciones son malas, aunque el principio parezca bonito y agradable, ese tipo de relaciones no son felices, en realidad son muy desgraciadas porque les falta amor y eso con el tiempo se hace ver. Lo mejor para una mujer es un hombre inteligente, este llevará las riendas de todo sin darle dolor de cabeza y sin que ella tenga que preocuparse por todo. Un hombre inteligente le generará a su mujer confianza y ella no tendrá que meterse en medio de nada pensando que es su responsabilidad resolverlo todo porque el hombre inteligente se encargará de todo por ella, la mujer se sentirá libre de cargas, se sentirá más ligera y dueña de su área personal. Pues el hombre inteligente no manipula a su mujer y no se mete más allá de sus obligaciones, el hombre inteligente no agobia a su mujer, el sabe dar su espacio, sabe complacer a su mujer, sabe manejar y tener el control de las circunstancias.

El enorme problema hoy en día es que las mujeres no han buscado a estos hombres, se dejaron llevar por otras circunstancias, por el dinero, estatus, la soledad, por cosas que no eran lo suficiente para la relación y eso les brindó otro tipo de hombres, lejos de lo que ellas necesitan, por eso para ciertas mujeres es difícil tratar con sus esposos, es difícil la convivencia con ellos, es todo complicado y la razón de todo eso es simplemente que no han elegido bien y ahora tienen que aguantar con lo que se tiene, porque aunque todo parezca perdido no hay que perder la esperanza sí se puede mejorar la situación con ellos, pero hay que entender que si elegimos mal y precipitadamente pagaremos las consecuencia de esa mala elección por eso es  super importante elegir bien y no precipitarse en una relación. Y eso es tanto para la mujer como para el hombre, una mala mujer también es una pesadilla y puede ser el mismísimo infierno, si uno lo elije mal.

La mujer debe de buscar un hombre sabio, con equilibrio, que sepa escuchar y analizar las circunstancias, que no se desespere fácilmente o que al menos consiga salir de sus conflictos sin hundirse en ellos, que tenga claro sus objetivos, un hombre que no sea prepotente ni que se crea que el será el único en tener la voz sobre las cosas, hay que huir de los «machos» que se creen lo mejor del mundo y de los hombres que son unos «inútiles» o que están atascados en el tiempo, la mujer ha de buscar bien y no dejarse llevar por el dinero, el dinero no es todo y no basta para hacer feliz a nadie, solo traerá comodidad, no amor. Las mujeres tienen que parar de ser superficial en ese sentido y fijarse más en la persona en cuestión, que en su dinero y en su estatus, esas cosas son secundarias.

A los hombres les aconsejo que huyan de las mujeres que vienen por interés y que tambien dejen de ser superficiales de dar importancia solo al físico, una mujer tonta es un dolor de cabeza, una mujer superficial es muy pesado de llevar, hay que buscar una buena madre para sus hijos, una mujer que es sabia y que da buenos consejos, pues de su sabiduría es de donde aprenderán sus hijos. Una mujer que haga las cosas con amor cariño y dedicación, que tenga un buen corazón y que esté lejos de los cotilleos, la mujer ha de ser como el reflejo del amor de Dios y la persona con la cual el hombre estaría dispuesto a dejar sus vidas en su mano, alguien en quien se pueda confiar cien por ciento.

Como han de ser los esposos » El esposo debe amar a su esposa, así como ama a su propio cuerpo. El hombre que ama a su esposa se ama a sí mismo. Porque nadie desprecia su propio cuerpo. Al contrario, lo alimenta y lo cuida, del mismo modo que Cristo cuida a la iglesia. En realidad, cada uno de nosotros forma parte de la iglesia, que es el cuerpo de Cristo. Dice la Biblia: «Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, para formar un solo cuerpo.»» en este punto vemos lo siguiente, vemos la importancia de que el esposo debe de amar a su esposa, cuando amamos de verdad,  no somos abusivos, no pasamos por encima de esa persona aplastándola, no le faltamos al respeto, no la maltratamos y no la tratamos como su esta fuese cualquier cosa. No hacemos eso cuando amamos a alguien, cuando amamos esa persona es primordial, tanta es nuestra preocupación hacia esa persona que daríamos la vida por ella, eso es amor, eso es amar de verdad. El hombre como dice la palabra tiene que amar a su mujer y tratarla con la delicadeza de una porcelana, porque ha de entender el enorme valor que tiene su mujer, es importante que el hombre la entienda y que entienda qué es el amor.

Es importante entenderlo porque las relaciones hoy en día se hacen a base de gustarse el uno del otro y no de amarse el uno al otro, hay una diferencia enorme de una pareja que se gusta y de una pareja que se ama, los valores son distintos, la forma de tratar es distinta. Muy pocas parejas hoy en día se aman, la gran mayoría simplemente se gustan y por eso sus relaciones derivan al fracaso, porque gustarse es fácil pero amarse es muy difícil, el amor deriva de sacrificio, los que se gustan no están dispuesto a sacrificarse por nadie, son muy egoístas, hay que abrir los ojos a esta diferencia que lo cambia todo.

El hombre y la mujer están para complementarse el uno con el otro, la Biblia es una guía para ayudar a todos los que necesitan, pero la mejor solución para una buena relación es la comunicación. La comunicación es lo fundamental entre la pareja, con la comunicación se puede crear un orden entre la pareja donde cada uno se ocupa o hace algo, la comunicación arregla todo el mal entendido que puede poner en peligro la relación y la hace estable, cada uno evidentemente tiene que cumplir su parte y así ambos trabajando juntos conseguirán mantener el equilibrio en la relación.

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