
La homosexualidad es uno de los temas más candentes y más debatidos en la sociedad de hoy. La televisión, el cine y otros medios de comunicación están tratando de convencernos de que la homosexualidad es simplemente otro estilo alternativo de vida. Usted pensaría que toda esta discusión y argumentación con el tiempo aclararía y establecería la verdad sobre este tema. Pero no ha sido así. Debido a las diferentes visiones del mundo que compiten en nuestra cultura, las voces de la razón han sido silenciadas o difamadas y donde existen muchas interrogantes, reina la confusión. Debido a las diferentes ideologías, creencias y suposiciones sobre la homosexualidad, aquí voy a exponer todo aquello que se ha dicho que la provoca o que la ocasiona, pero que en verdad es mentira. Así que hablemos sobre las mentiras que la sociedad y los falsos médicos han dicho que provocan la homosexualidad.
Durante los últimos años, los investigadores han tratado de probar que la homosexualidad es genética. A pesar de que sus estudios nunca dieron en nada concluyente, aún así estos han servido para incitar más a los activistas de la comunidad homosexual a creer sin pruebas que la homosexualidad es biológica, obviamente la mayoría de los homosexuales, no sólo van a estar de acuerdo con la teoría de que “se nace homosexual”, sino que van a aplaudir a los teólogos pro homosexuales que estimulen a los homosexuales a ver su sexualidad como “un regalo de Dios que debe ser aceptado, celebrado y vivido con integridad”, porque eso es lo que ellos quieren y no hace falta tener pruebas para eso si uno es capaz de crear esa idea y venderla al pueblo que no es capaz de comprobarlo, ya que la investigación sobre eso aún está siendo estudiada y al mismo tiempo silenciada por el lobby gay.
¿Pero por qué es importante la parte biológica para ellos? Pues intentando conquistar eso, los homosexuales logran una defensa para defender su estilo de vida como algo que ellos no pueden controlar y por no tener el control sobre eso ellos dan un paso a que como no es culpa de ellos, la sociedad tiene que de aceptarlos tal y como son. Ellos dirán: “Esa es nuestra inclinación sexual, no podemos hacer nada . . .¡nacimos así!” y nadie ante algo así les podría decir lo contrario. Demonstrar que el deseo sexual es hereditario o peor, que es un regalo de Dios, daría lugar a que los homosexuales ganasen aceptación pública, mientras que de una forma encubierta, estos empezasen a promover su agenda, echo que ya ha pasado, que ya estamos viviendo y que al parecer va a ir de mal en peor si nadie pone freno a esta mentira. Sigue leyendo



