
Dios es nuestra esperanza, podemos confiar en él, el nos ama de una forma sobrenatural y el es capaz de hacer de todo por nosotros si nosotros depositamos nuestra confianza y nuestra fe en el Señor. Cuántos testimonios yo personalmente he podido ver a lo largo de mi vida de personas que fueron salvas por Dios de algún accidente, de alguna circunstancia o quitado alguien de un problema donde todo parecía imposible… no sabría contar cuantos milagros he vivido, mi familia ha vivido y personas que he podido conocer personalmente han vivido, pero he llegado a la conclusión que Dios es capaz de solucionarlo todo si lo desea y que no deberíamos de poner límites en la capacidad de su poder, ni debemos de desafiarlo.
No debemos de pedir poco ni demasiado a Dios, debemos siempre de dar prioridad en pedir lo que necesitamos, lo que nos hace falta realmente, porque Dios primeramente cumplirá nuestras necesidades y no dejará que nos falte nada para vivir y estar bien, Dios nos ayudará a salir de los aprietos de pagar nuestras deudas y nos enseñará a manejar las situaciones y a valorizar todo aquello que presenciamos, nos hará personas humildes de corazón que seamos capaces de apreciarlo todo. Eso no quiere decir que no podamos tener nuestros sueños y nuestros deseos propios y egoístas, sí podemos tenerlos y podemos entregarlos a Dios, pero no debemos exigirle estos sueños y deseos. Dios nuestro padre amoroso medirá nuestros deseos egoístas y conforme a su voluntad y si meramente estamos listos para eso nos lo dará en su debido tiempo o no, todo depende de nosotros mismos, porque no sabemos qué realmente nos hará bien
Aveces no estamos preparados para aquello que deseamos y aveces aquello que deseamos es bastante pequeño para el plan que Dios tiene para nosotros, ese es defecto del ser humano o pensamos poco o ultrapasamos los límites, es difícil saber dónde está la linea del equilibrio pero no es imposible encontrarla. Basta tener fe en Dios que todo irá bien.
Es difícil en los malos momentos, pero esos momentos no serán eternos, todo tiene una razón y un porqué, nada pasa por un acaso y si no lo entendemos más aún tenemos que tener fe porque todo mas temprano o más tarde tendrá un final, por eso no debemos de agobiarnos eso solo empeora la situación nos hace pasarla aún peor y no la soluciona, luego cuando se soluciona nos damos cuenta que hemos sufrido demasiado algo que podríamos haberlo controlado emocionalmente, por eso en medio de la tormenta lo que más tenemos que tener es calma y fe. Jesús caminó en medio de la tormenta, calmó el mar y hizo un milagro, en medio de toda tormenta no debemos de olvidarnos de que Jesús vendrá, calmará nuestra tormenta y nos traerá un milagro.
Tenemos que poner a prueba nuestra fe ¿Cuanto realmente confiamos en Dios, cuanto realmente creemos que el nos ayudará cuando necesitemos de su ayuda, si estamos en peligro o si nos encontramos en medio de una gran necesidad, hasta cuando queremos pedir alguna cosa materialista o egoísta, cuanto confiamos nosotros en que Dios nos escuchará, cuanto confiamos en que su decisión en todo momento es la correcta, cuanto confiamos nuestra vida en el, cuán profundo llega nuestra fe en que Dios hará lo correcto?
Hoy en día en muchos países no es fácil hablar de Dios, porque el enemigo se está levantando fuerte contra el y cuando digo contra el, me refiero contra nosotros que llevamos su palabra de salvación y prosperidad, pero no es por eso que debemos vivir con miedo, es por eso que tenemos que tener fe, cuantos misioneros han ido a África en medio del vudú y países islámicos, cuántos han ido a India, Korea, China y todo país Oriente donde no se conoce a Dios, desde que Cristo vino su mensaje ha sido llevado al mundo ante la frente del enemigo que no estuvo contento con eso, pero no es porque el enemigo existe que debemos temerlo, no es porque nuestro vecino es brujo, es de una religión contraria a la nuestra que hemos de temerlo, porque más fuerte y grande es lo que está conozco que lo que está contra nosotros.
Dios envía los ángeles para cuidarnos y guiarnos en esta guerra sobrenatural por eso no tenemos que tener miedo, si el pueblo de Dios se ve arrinconado entre el mar y el enemigo ten por certeza que Dios es capaz de abrir el mar para salvar a su pueblo o que Jesús vendrá para hacerlos caminar sobre las aguas, Dios hará lo imposible por nosotros, por aquellos que lo aman y el los ama, por aquellos que el tiene como sus hijos. Por eso no debemos de tener miedo si el enemigo viene tocar a puerta de nuestra casa, porque nuestra puerta estará marcada con la sangre de Jesús y ningún mal entrará para hacernos daño.
No digo que debamos de salir a las calles a revolucionar el mundo, de por sí de rodillas en oración ganamos todas las batallas, todos somos soltados preparados para una guerra, Dios nos guiará para el propósito que estamos echos, Dios nos dirá cual es nuestra batalla y contra quién lucharemos, no hemos de anticiparnos sino estar listo para todo aquello que pueda venir, no hemos de crear guerras, sino parar todas aquellas que vengan contra nosotros.
El mundo y nuestras vidas de por sí son un campo de batalla, por eso hemos de luchar en donde estamos y dónde Dios nos ponga, no hemos de creernos mejores que los planos de Dios, porque seremos humillados, todo tiene un lugar y su momento y Dios sabe poner todo en su punto, Dios prepara quien vaya a ir en cabeza y prepara a los que se quedan atrás, no debemos creernos mayor de lo que el sabe que somos ni coger un lugar que no nos pertenece, por algo estamos donde estamos y hacemos lo que hacemos, hay algo importante en el lugar que Dios nos puso, si no lo entendemos ahora lo entenderemos luego.
Para querer mejorar nuestras capacidades debemos profundizar en la palabra, en la oración y en la fe, eso es lo que nos hará unos soldados más fuertes si en algún momento deseamos ir a un campo de batalla mayor de lo que estamos cuando vemos que ya lo hemos superado, pero no hemos de tener prisa debemos de pedir eso a Dios aunque el ya lo sepa, cuando mejoremos Dios nos pondrá donde hemos de estar y así siempre.
Lo que más tenemos que tener cuidado es con nuestros pedidos egoístas, para que estos no estropeen nuestra relación con Dios, para que estos no sean un obstáculo en nuestra vida con Dios, ni sea algo que nos alejará de el o nos hará ser vanidosos, tenemos que tener cuidado con lo que deseamos y pedimos, porque eso en vez de ser para nuestra ayuda puede ser para nuestro mal, hemos de aprender a pedir aquello que queremos sabiamente, hemos de aprender a entender cuál es nuestro lugar y nuestra obligación.
Si encontramos el equilibrio entre el muy poco y el extremo, estaremos bien, para encontrar ese equilibrio hay que pedírselo a Dios, en su discernimiento el nos hará verlo, el nos hará verlo absolutamente todo lo que necesitamos ver.
En la vida, todos enfrentamos momentos de incertidumbre, dificultades y situaciones que pueden generar miedo. Es natural sentir temor ante lo desconocido, pero la Biblia nos enseña que nuestra confianza debe estar puesta en Dios, quien nos sostiene y nos guía en cada circunstancia.
La Importancia de Confiar en Dios
Dios nos llama constantemente a confiar en Él, asegurándonos que Su presencia nos acompaña en todo momento. En Isaías 41:10, Dios nos recuerda:
«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.»
El miedo es una emoción humana, pero no debe dominarnos ni impedirnos avanzar. Cuando ponemos nuestra fe en Dios, encontramos paz incluso en medio de las tormentas.
Ejemplos Bíblicos de Confianza en Dios
1. David y Goliat (1 Samuel 17:45-47)
David, un joven pastor, enfrentó al gigante Goliat con fe absoluta en Dios. No confió en su propia fuerza, sino en el poder de Dios. Su valentía nos enseña que, cuando confiamos en el Señor, podemos vencer cualquier obstáculo.
2. Jesús Calma la Tormenta (Marcos 4:35-41)
Los discípulos de Jesús estaban aterrorizados cuando una tormenta amenazaba su barca. Sin embargo, Jesús les mostró que la fe debe prevalecer sobre el miedo. Él dijo:
«¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Aún no tienen fe?» (Marcos 4:40)
Jesús nos recuerda que, aunque las tempestades lleguen a nuestra vida, Él está con nosotros y tiene el poder para traer calma y seguridad.
3. Pedro Caminando sobre el Agua (Mateo 14:28-31)
Pedro caminó sobre el agua hacia Jesús, pero cuando dejó que el miedo lo dominara, comenzó a hundirse. Jesús lo tomó de la mano y le dijo:
«Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?»
Este relato nos enseña que, si quitamos la mirada de Dios y dejamos que el miedo nos controle, podemos tambalear. Pero si mantenemos nuestra fe firme en Él, caminaremos con seguridad.
Cómo Fortalecer Nuestra Confianza en Dios
- Orar constantemente – La oración nos acerca a Dios y nos da paz en medio de la adversidad.
- Leer la Palabra de Dios – La Biblia es nuestra guía y nos recuerda sus promesas.
- Recordar sus bendiciones pasadas – Reflexionar sobre cómo Dios nos ha ayudado antes refuerza nuestra fe.
- Rodearnos de una comunidad de fe – Estar con otros creyentes nos anima y fortalece.
- Actuar con fe – Tomar decisiones confiando en Dios nos ayuda a crecer espiritualmente.
Dios es Nuestra Fortaleza
No importa qué situaciones enfrentemos, Dios sigue siendo fiel. En Salmo 56:3-4, el salmista declara:
«Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza. En Dios, cuya palabra alabo, en Dios confío y no temo.»
Hoy es el día de entregar nuestros temores a Dios y vivir con la certeza de que Él tiene el control. ¿En qué áreas de tu vida necesitas confiar más en Dios?
Recuerda que Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro ayudador en tiempos de angustia (Salmo 46:1). ¡Confía en Él y no tengas miedo!