La Elección y la Limitación

Vivimos dia a dia eligiendo nuestro propio camino, elegimos cuándo despertar, si más temprano más tarde o a la hora justa, elegimos nuestro camino, lo que vamos a comer y se puede resumir que en base a nuestras elecciones en nuestro día a día es como moldeamos nuestro futuro, lo que somos hoy es la consecuencia de las elecciones que hemos hecho en nuestra vida en el pasado, y nuestro futuro será las consecuencias de lo que decidimos hacer ahora. Nosotros marcamos nuestro camino en base a las elecciones que hacemos día a día.

Dios nos pone el camino que él tiene hecho para nosotros, un camino bueno que nos hará bien, pero como nuestra relación se basa en la libertad, somos nosotros quienes debemos de decidir si ir por su camino o no. Cuando tenemos demasiadas cosas donde poder elegir acabamos confundidos y nos desesperamos porque no sabemos hacia dónde tenemos que dirigirnos para que nos vaya bien, por eso cuando estamos perdidos y pedimos una dirección Dios empieza a reducir esas elecciones que tenemos enfrente, para que por un lado podamos ver mejor hacia dónde vamos y por otro lado para quitar las elecciones que el sabe que no nos conviene, haciendo eso el nos quita la carga de que nos sintamos perdidos y teniendo un camino más pequeño nos es más fácil ver por dónde tenemos que ir, por eso yo digo que pedimos una dirección Dios empieza a ponernos ciertas limitaciones.

A mi me ha pasado de encontrarme en una situación donde solo hay dos caminos y creo que muchos nos hemos encontrado en situaciones así y se siente como una de cuestión de «sí o no» o una situación de «voy o me quedo» o algo como «voy hacia la derecha o la izquierda» por eso digo que cuando pedimos una respuesta, una dirección o a algo bastante en concreto o específico, Dios comprimirá las miles de elecciones o caminos para que veamos con más claridad, esa es su forma de ayudarnos a ver hacia dónde tenemos que ir y en medio de eso ya cada uno toma su decisión, el de tomar el camino que Dios puso para nosotros o no, Dios cuando limita nuestras opciones o las comprime haciéndolas más pequeñas, lo hace como dándonos la respuesta a lo que le pedimos.

Una vida en relación con Dios hay muchas experiencias como esta, porque Dios se pone tanto en el control de nuestra vida y del rumbo hacia donde vamos, que es casi como si lo tuviéramos a nuestro oído diciéndonos, «vete hacia allí» o «haz eso o aquello» vemos que somos direccionados o encaminados casi a empujones hacia un objetivo, claro que para eso hay que cosechar una relación profunda con Dios, pero si le damos el permiso y el control de nuestra vida el nos direcciona exactamente así. Hay personas que pueden ver esto como una limitación como algo malo, pero no lo es, es su forma de encaminarnos y de quitar de nuestro camino trampas del enemigo, es decir, él lo hace para nuestro beneficio, para nuestro bien, porque el es un Dios que nos quiere, nos ama y piensa en lo que es bueno para nosotros.

Dios en verdad nos guía día a día, pero en nosotros está pedirle que sea más claro o que reduzca nuestras elecciones para que así no escojamos una mala decisión, pero al final tenemos que ser conscientes de que aunque Dios haga eso por nosotros somos nosotros mismos quienes tenemos que tomar la decisión de cual camino decidimos escoger. Así que por un lado tenemos que poner en práctica el pedir direccionamiento por parte de Dios y por otro ser conscientes de cuál camino es el que debemos escoger.

»Sigue pidiendo y recibirás lo que pides; sigue buscando y encontrarás; sigue llamando, y la puerta se te abrirá. Pues todo el que pide, recibe; todo el que busca, encuentra; y a todo el que llama, se le abrirá la puerta.»Ustedes, los que son padres, si sus hijos les piden un pedazo de pan, ¿acaso les dan una piedra en su lugar? 10 O si les piden un pescado, ¿les dan una serpiente? ¡Claro que no! 11 Así que si ustedes, gente pecadora, saben dar buenos regalos a sus hijos, cuánto más su Padre celestial dará buenos regalos a quienes le pidan.

Mateo 7: 7-11 (NTV)

Una madre o un padre tambien usa la educación y el direccionamiento como una especie de limitación ante las opciones de elecciones de sus hijos pequeños, como no hagas esto haz lo otro, es educar poniendo limitaciones entre lo que se puede o no se puede, sirve tambien para que ellos elijan bien y no terminen confundidos, pues se abruman cuando tienen mucho en donde elegir, por ejemplo «hoy comerás pescado o carne» o » hoy juegas a la pelota o a la bicicleta» das a elegir, pero de forma reducida en cosas que como un padre o una madre sabes que pueden hacer o que te facilita a ti también en dia a dia en casa y con las actividades con los niños para que tu sin mucha dificultad sepas lo que hacen sus hijos. Y eso no está mal, es una forma de simplificar muchas cosas y al mismo tiempo facilitar otras.

A los adultos tambien nos simplifica la vida y nos quitaria mucho estrés si tuviéramos menos de donde elegir, por ejemplo no es lo mismo elegir entre 20 tipos de yogurt que cuando solo tenemos 2 o 4 opciones, por eso simplifica mucho nuestras vidas si empezamos a ponernos a nosotros mismos menos en donde elegir. Las personas ven la palabra «limitar» como algo malo y negativo, como si le impidiera hacer algo que pudiera hacer, pero la palabra «simplificar» no suena mal y en el contexto que yo estoy hablando ambas tienen el mismo significado, así que a quien le parezca mal el término «limitar» pues que use el «simplificar». Así que aprendamos a simplificar nuestras vidas dia a dia tal cual Dios nos ayuda a simplificarla tambien, y simplifiquemos la vida de nuestros hijos, simplifiquemos nuestras vida en las circunstancias familiares y en nuestra relación amorosa, hagamos que las cosas sean más simples y quitemos así las complicaciones.

«Pero el Señor Dios le advirtió: « Puedes comer libremente del fruto de cualquier árbol del huerto, excepto del árbol del conocimiento del bien y del mal… »»

Génesis 2:16-17 (NTV)

Adán y Eva estaban en el mejor lugar que hubiese podido existir, estaban completamente llenos de libertad, Dios únicamente puso una limitación a todo aquel paraíso. Pero Tanto Adán como Eva hicieron una elección que les costó su estadía en el paraíso, la causa de lo que pasó es que no supieron hacer la elección correcta, eligieron mal las opciones que se les presentaron. Eva culpó a la serpiente y Adán culpó a Eva, pero la verdad es que los culpables de sus acciones fueron ellos mismos que eligieron mal y tuvieron que pagar por sus malas decisiones. Ambos pudieron negarse, Eva pudo negarse ante la propuesta de la serpiente y Adán pudo negarse ante la propuesta de Eva, pero ambos no lo hicieron y ambos sufrieron las consecuencias de sus elecciones.

23 Ustedes dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo les conviene. Dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo trae beneficio.

1 Corintios 10:23 (NTV)

Algunos dirán que la culpa es de Dios por haberles puesto límites, pero no fué Dios quien eligió mal, había muchísimas razones del porqué ese árbol debería de estar allí y si estaba allí era porque era un hecho importante de que existiera, Dios no hace las cosas por un acaso, hay siempre una razón y un propósito detrás de todo. Los límites sirven para protegernos David entendía eso muy bien.

«Tus mandatos me hacen más sabio que mis enemigos,
    pues me guían constantemente.
Así es, tengo mejor percepción que mis maestros,
    porque siempre pienso en tus leyes.
Hasta soy más sabio que los ancianos,
    porque he obedecido tus mandamientos.
 Me negué a andar por cualquier mal camino,
    a fin de permanecer obediente a tu palabra.»

Salmos 119:98-101 (NTV)

Los mandamientos limitan nuestras opciones, pero al mismo tiempo nos conducen al buen camino, Dios nos dio sus mandamientos para encaminarnos a seguir una vida que nos hiciera bien y nos mantuviera cerca de él, los mandamientos están para que pudiéramos vivir una buena vida, con paz y amor, no para que fuésemos oprimidos, nada en sus mandamientos nos oprime sino que nos induce a que podamos vivir en armonía los unos con los otros, por eso hemos de entender que esos mandamientos es la forma de Dios educar y enseñar el bien a sus hijos, como cualquier otro padre que hace lo mismo con sus hijos.

Así que es bueno tener límites, por que tener límites es tener educación, es tener alto control, es saber hasta dónde puedes llegar para no agravar una situación, es simplificar nuestras vidas, es hacer las cosas más sencillas. Poner límites según en qué, puede significar muchas cosas, pero esas cosas no tienen el por qué ser algo malo o negativo, pues cuando lo analizamos podemos darnos cuenta de que pueden representar cosas buenas, pueden ser algo que nos traerá beneficios a nuestras vidas. Debemos reflexionar sobre eso y buscar sabedoria en esa palabra que puede ser positiva en nuestras vidas según como la pongamos en práctica.

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