Bautismo de Niños

En este artículo hablaremos sobre el bautismo de los niños, ya que es una controversia muy debatida en el mundo cristiano, la Iglesia Católica lo practica habitualmente y algunas denominaciones protestantes también pero como un acto simbólico y no como un acto de salvación. La verdad es que un niño no tiene que/o el porqué ser bautizado, ya que eso carece de fundamento bíblico. Así que profundicemos en este tema desde el principio.

La práctica del bautismo infantil comenzó a generalizarse en la Iglesia Católica aproximadamente en el siglo III-IV dC como una tradición humana derivada de interpretaciones teológicas sobre el pecado original y la necesidad de salvación desde el nacimiento.

¿Por qué no es Bíblico el Bautismo Infantil?

La Biblia no menciona específicamente el bautismo de niños pequeños ni bebés. Todos los ejemplos bíblicos sobre el bautismo presentan a personas que primero escuchan el evangelio, lo aceptan por fe, creen y luego deciden conscientemente bautizarse. Veamos algunos puntos clave:

  1. El bautismo requiere creer primero: Jesús dijo claramente en Marcos 16:16: «El que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea será condenado.»
    • Un bebé no tiene aún capacidad para entender, creer ni tomar una decisión personal sobre su fe en Cristo.
  2. El arrepentimiento es un requisito previo al bautismo: Hechos 2:38 menciona: «Arrepiéntanse y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados…»
    • Un niño pequeño no puede arrepentirse conscientemente.
  3. El bautismo bíblico es consciente y voluntario: En Hechos 2:38 Pedro dijo claramente: «Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados.»
    • Aquí vemos que es un acto consciente y voluntario para personas que pueden arrepentirse.

La práctica bíblica original del bautismo está relacionada directamente con adultos o personas que podían tomar decisiones conscientes. Algunos ejemplos bíblicos claros:

  • Jesús mismo fue bautizado como adulto (Mateo 3:13-17).
  • En Hechos 8:12, Felipe bautizó a hombres y mujeres que creyeron después de oír el Evangelio.
  • En Hechos 8:36-38, el eunuco etíope pidió voluntariamente ser bautizado tras creer en Jesús.
  • En Hechos 16:31-33, el carcelero creyó junto con toda su familia. Aunque algunos usan este texto para defender el bautismo infantil, el énfasis es en la fe personal del que se bautiza.

El bautismo infantil comenzó principalmente debido a la doctrina del pecado propuesta original por San Agustín (siglo IV). La Iglesia Católica sostuvo que los niños nacen con pecado original y, por tanto, requieren bautismo inmediato para evitar la condenación eterna en caso de muerte. El bautismo infantil surgió por interpretaciones humanas que no tienen base directa en la Biblia, y por tanto no puede considerarse como una enseñanza bíblica.

Jesús bendijo a los niños, no los bautizó (Mateo 19:13-15; Marcos 10:13-16). Jesús claramente dijo: «Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los cuentos es el reino de Dios.» (Lucas 18:16). Jesús los bendijo, pero nunca mencionó la necesidad de bautizarlos en ese momento.

El bautismo bíblico es un acto simbólico que refleja muerte al pecado y resurrección en Cristo. Un bebé aún no tiene conciencia del pecado ni del significado espiritual de este acto.

¿Qué sí es bíblico respecto a los niños?

La Biblia sí enseña y ve correcta la presentación o dedicación de los niños ante la congregación, pero entendida como un acto puramente simbólico y de compromiso por parte de los padres y la iglesia, no como un ritual de salvación.

¿Qué significado tiene esta presentación simbólica?

  • Es un acto de compromiso por parte de los padres de criar al niño bajo principios cristianos.
  • Es un acto de oración y bendición, donde delante de la comunidad o iglesia se pide entre todos una oración sobre el niño para que Dios les brinde al niño y a la familia protección, sabiduría para los padres, y guía en la vida espiritual del niño.
  • La congregación asume tambien el compromiso de apoyar espiritualmente a la familia y al niño, acompañando su crecimiento espiritual.

El ejemplo más claro lo encontramos en la presentación de Jesús en el templo. «Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor.» (Lucas 2:22). Este acto no tenía nada que ver con la salvación, sino que era un acto simbólico de consagración a Dios.

Además, Jesús mismo dio ejemplo al orar por los niños y bendecirlos, destacando su importancia espiritual. «Tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.» (Marcos 10:16). Jesús no los bautizó, pero sí los bendijo, mostrando la importancia de los niños dentro del pueblo de Dios.

¿Qué diferencia clave hay entre esta presentación y el bautismo infantil?

Presentación simbólicaBautismo infantil (no bíblico)
Acto simbólico, no implica salvación.Acto visto como necesario para salvación.
Basado en compromiso familiar y oración congregacional.Basado en la doctrina no bíblica del pecado original transmitido desde Adán.
Requiere la decisión consciente de los padres, no del niño.No requiere ni decisión ni fe del niño.
Práctica reflejada en la Biblia (Lucas 2:22).No mencionada en la Biblia explícitamente.

Por tanto, presentar simbólicamente a los niños ante Dios y ante la congregación es perfectamente aceptable y tiene fundamento bíblico. Pero esto nunca debe confundirse con el bautismo bíblico, que exige fe, arrepentimiento y decisión personal consciente.

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