La Primera Comunión

La Primera Comunión es un sacramento de la Iglesia Católica, mediante el cual los niños, generalmente entre 7 y 10 años, reciben por primera vez la hostia consagrada, que representa el cuerpo de Cristo. Según la doctrina católica, este acto simboliza la participación del creyente en el sacrificio de Jesús. En la ceremonia el niño recibe por primera vez el sacramento de la Eucaristía, es decir, tomar el pan y el vino que, según esta doctrina, se transforman literalmente en el cuerpo y la sangre de Cristo (transubstanciación).

Aquí lo que vamos a analizar es que un niño no tiene consciencia ni discernimiento de lo que significa la santa cena, porque no entiende perfectamente bien lo que realmente es el pecado, además de que en ningún lugar de la Biblia se ha dicho o pedido que los padres hagan la comunión a los niños o inducirlos en la santa cena, entonces realmente de dónde salió todo esto??

📖 Principio de la Teoría de la Primera Comunión

La Primera Comunión surgió a raíz de ciertas doctrinas y prácticas particulares del catolicismo medieval. En el año 1215, en el Cuarto Concilio de Letrán se estableció la obligación para que todos los cristianos católicos empezasen a confesar sus pecados y a comulgar al menos una vez al año a partir de la «edad de la razón» (alrededor de los 7 años). Esto marcó un punto clave al establecer una edad mínima para participar conscientemente en el sacramento de la Eucaristía.

Se consideró que, alrededor de los 7 años, un niño puede distinguir lo bueno de lo malo de forma básica (pecado y virtud). Por ello, según la doctrina católica, a partir de esa edad un niño estaría capacitado para recibir el cuerpo de Cristo con cierta conciencia espiritual. Esta edad fue establecida de manera más firme siglos después por la Iglesia Católica.

El Concilio de Trento luego después afirmó con más fuerza la importancia doctrinal y sacramental de la Eucaristía. Además, promovió la idea de que todos los creyentes debían participar regularmente en los sacramentos (confesión y comunión) como parte esencial de la vida cristiana. Esto consolidó la idea de que los niños también debían ser incluidos en estas prácticas religiosas desde temprana edad.

Al igual que el bautismo infantil, la práctica de la Primera Comunión infantil estuvo influenciada por la doctrina católica del pecado original. Según la teología católica, los niños nacen en pecado original, y por ello necesitan los sacramentos desde temprana edad (bautismo y posteriormente la comunión) para obtener y mantener su salvación y su pureza espiritual, así que de una cosa sacaron también la necesidad de la otra. Tenemos un artículo lo cual explicamos sobre esto: Bautismo Infantil.

Aunque la comunión en niños ya existía en la tradición católica, fue el Papa Pío X quien en 1910 estableció oficialmente en la Iglesia Católica que los niños debían recibir la Primera Comunión a partir de la llamada «edad del discernimiento» (alrededor de los 7 años), formalizando esta práctica como obligatorio en todas las parroquias católicas. Antes de Pío X, era común que la primera comunión se hiciera más tarde, durante la adolescencia (entre los 12 y 14 años aproximadamente).

📌 Resumen de los factores que dieron origen a la Primera Comunión infantil:

  • Influencia de la doctrina del pecado original.
  • Obligatoriedad establecida por los concilios medievales.
  • Idea de la «edad de razón o discernimiento» como suficiente para comulgar.
  • Formalización oficial en el siglo XX por el Papa Pío X.

La Primera Comunión infantil no fue establecida por ningún mandato bíblico ni por la iglesia primitiva, sino que nació de una evolución doctrinal dentro del catolicismo medieval y se consolidó con el tiempo hasta convertirse en tradición obligatoria. Su origen, por tanto, no está en la Biblia, sino en decisiones humanas tomadas en contextos históricos específicos.


Esto explica claramente por qué esta práctica no aparece en la Biblia y es incoherente con los requisitos bíblicos para participar en la Cena del Señor, como el discernimiento pleno, el arrepentimiento personal y la madurez espiritual. Hicimos un artículo que explica cómo debe ser realizada adecuadamente la santa cena: La Santa Cena – Transubstanciación en la Eucaristía

📖 Razones claras que explican esta incoherencia:

La Falta de capacidad para discernir. El apóstol Pablo menciona explícitamente que quienes participen de la Cena del Señor deben hacerlo «discerniendo el cuerpo del Señor» (1 Corintios 11:29). Esto significa que la persona debe comprender profundamente lo que representa espiritualmente el acto: la muerte, sacrificio y resurrección de Jesús. Un niño pequeño no tiene aún esa capacidad plena para entender el significado espiritual profundo, ni el simbolismo del sacrificio de Cristo.

La Imposibilidad de realizar un autoexamen consciente. Antes de participar en la Santa Cena, la Biblia exige que cada persona se examine a sí misma cuidadosamente: «Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan y beba de la copa» (1 Corintios 11:28). Esto implica que la persona debe estar consciente de su condición espiritual, arrepentirse sinceramente de sus pecados y reflexionar sobre su relación personal con Dios. Un niño no tiene aún el desarrollo suficiente para realizar ese autoexamen maduro ni entender la gravedad del pecado y la necesidad de arrepentimiento genuino.

Nos arriesgamos en convertir la Santa Cena como un ritual vacío. Si se permite que los niños pequeños participen sin comprensión, la Cena del Señor deja de ser un acto consciente de fe y reflexión espiritual, y se vuelve una simple tradición cultural o religiosa. Esto desvirtúa totalmente la razón original por la cual Jesús instituyó la Santa Cena como acto consciente de recordación y comunión espiritual (Lucas 22:19).

La importancia de la decisión personal y consciente de seguir a Cristo. La Biblia muestra que la participación en la Cena del Señor va siempre ligada a una decisión consciente y personal de aceptar a Cristo y seguirlo. Un niño pequeño no ha tomado aún esta decisión de forma voluntaria, consciente y personal, sino que sigue mayormente la fe de sus padres por tradición familiar.

📌 Conclusión del análisis Final:

Es incoherente que un niño participe en la Santa Cena precisamente porque no cumple con los requisitos bíblicos claros de:

  • Discernimiento espiritual profundo
  • Conciencia del pecado y arrepentimiento genuino
  • Autoexamen personal sincero
  • Decisión consciente de fe en Jesús

Permitir su participación sin estos requisitos esenciales reduce la Santa Cena a un ritual vacío y sin significado, contradiciendo el propósito original con que Jesús la instituyó. Así que no se debería hacer la primera comunión a un niño, sino esperar a que sea alguien ya consciente para participar en la Santa Cena, además de que ya vimos que la primera comunión, no es una mandamiento o enseñanza Bíblica, es una ideología que surgió dentro del Catolicismo, por no entender sobre la pureza de los niños y sobre el pecado original.

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