Para Jesús, la verdadera iglesia no es un edificio, ni una denominación, ni una institución religiosa. La verdadera iglesia es el conjunto de personas que viven de acuerdo con la Palabra de Dios, obedeciendo sus mandamientos, practicando la fe con humildad y siendo guiadas por el Espíritu de verdad.
📖 Jesús dijo:
“Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.” — Juan 4:23
👉 Palabras clave:
Verdaderos adoradores
En espíritu y en verdad
No por sistema ni por forma religiosa exterior
📌 ¿Qué puntos debe cumplir una Verdadera Iglesia según Jesús?
Fidelidad a la Palabra de Dios (la Biblia) No añadir ni quitar nada. No reemplazarla con tradiciones humanas ni dogmas externos (Mateo 15:9).
Predicar el Reino de Dios, no el nombre de una institución Jesús no andaba promocionando una “marca” religiosa, sino anunciando el Reino y enseñando cómo vivir conforme a él (Lucas 4:43).
Amor genuino y humilde entre sus miembros No competir, no juzgar por apariencia, no manipular. “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.” (Juan 13:35)
Rechazar la corrupción, el ego y la falsedad religiosa Jesús fue muy firme contra los religiosos de su época: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!” (Mateo 23). Lo mismo aplica hoy a líderes y organizaciones que se alejan de la verdad.
Obedecer a Dios por encima de los hombres Aunque las iglesias estén formadas por personas, la autoridad suprema es Dios, no los pastores, sacerdotes o jerarquías eclesiásticas (Hechos 5:29).
En muchas iglesias actuales se habla constantemente del diezmo como si fuera una ley obligatoria para todo creyente. Se promete prosperidad al que da, y maldición al que no. Pero ¿eso es bíblico? ¿Se está usando correctamente este principio que aparece en las Escrituras? Y más aún, ¿cuál es la diferencia entre el diezmo y la ofrenda?
Vamos a desglosar este tema de forma profunda, clara y con base bíblica, para entender qué se esperaba realmente del pueblo de Dios, qué se practica hoy, y cómo evitar caer en manipulaciones religiosas.
📖 ¿Qué es el Diezmo?
La palabra diezmo proviene del hebreo ma‘ăśēr y significa literalmente “la décima parte”. Era una práctica establecida en el Antiguo Testamento como parte de la ley mosaica, dentro del sistema civil y religioso de Israel.
🔹 Primeras menciones del Diezmo en la Biblia:
Génesis 14:18-20 Abram entrega el diezmo del botín de guerra a Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo. 👉 Esto fue voluntario, no obligatorio, y no con bienes personales, sino del botín recuperado.
Génesis 28:22 Jacob promete dar a Dios el diezmo si Dios lo bendice y lo guarda. 👉 Nuevamente, se trata de un acto personal y condicional, no de una ley.
Estas referencias son anteriores a la Ley de Moisés y no están ligadas a un mandato divino para todos.
📜 El Diezmo bajo la Ley
Cuando se establece la Ley mosaica, el diezmo se vuelve una institución religiosa obligatoria para el pueblo de Israel, y estaba diseñado para:
Sostener a los levitas (la tribu sacerdotal que no tenía tierras). “A los hijos de Leví he dado todos los diezmos en Israel por heredad…” (Números 18:21)
Ayudar a los extranjeros, huérfanos y viudas. “Y vendrá el levita… y comerán y se saciarán…” (Deuteronomio 14:28-29)
Mantener las fiestas y el templo.
💡 En realidad, el sistema incluía tres tipos de diezmo, lo que representaba alrededor de 23,3% anual del ingreso total de un israelita.
❗Importante: ¡no era dinero!
El diezmo no era monetario. Se daba en trigo, vino, aceite, animales del campo, frutos de la tierra, y solo si el israelita era agricultor o ganadero (Levítico 27:30-32). Los que no tenían producción agrícola no diezmaban.
La peregrinación es un viaje, normalmente largo, que se realiza hacia un lugar considerado sagrado o espiritual, con la intención de obtener una bendición especial, cumplir una promesa, pagar una manda, recibir un milagro o ganar indulgencias. En muchas religiones del mundo, incluida la católica, este acto se ha convertido en un ritual muy popular y casi obligatorio.
2. 📖 ¿Hay peregrinaciones en la Biblia?
🕍 Antiguo Testamento:
Sí, pero no eran peregrinaciones como las que se hacen hoy. En realidad, eran mandatos de Dios para el pueblo de Israel, no actos de penitencia ni búsqueda de milagros. Por ejemplo:
“Tres veces al año se presentará todo varón delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la fiesta de los panes sin levadura, en la fiesta de las semanas y en la fiesta de los tabernáculos.” (Deuteronomio 16:16)
🔸 Estas «subidas» a Jerusalén eran:
Para adorar en el templo, ofrecer sacrificios y participar en las fiestas ordenadas por Dios.
No eran viajes voluntarios con una carga emocional o penitencial, sino mandatos de obediencia.
✝️ Jesús también subía a Jerusalén:
“Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua.” (Lucas 2:41)
Pero lo hacía como cumplimiento de la Ley Mosaica, no como acto devocional adicional.
3. 🧾 ¿De dónde surgen las peregrinaciones actuales?
🏛️ Origen en la Iglesia Católica:
Las peregrinaciones tal como se conocen hoy no fueron establecidas por Cristo ni por los apóstoles. Surgieron gradualmente en los siglos III al V, a medida que:
Se desarrolló el culto a las reliquias.
Se “santificaron” lugares relacionados con mártires, apariciones marianas o supuestos milagros.
Se impulsaron las indulgencias asociadas a visitar ciertos lugares.
➡️ Los fieles comenzaron a creer que visitar una tumba, una iglesia o una imagen específica podía perdonar pecados, traer sanidad o asegurar favores divinos.
Todo esto fue acompañado por la venta de objetos “sagrados”, rituales en escalinatas, caminatas de rodillas, votos de silencio o sacrificios físicos… prácticas que se parecen más a rituales paganos que a enseñanzas bíblicas.
4. 🧪 ¿Qué dice la Biblia al respecto?
🔹 Dios no habita en lugares físicos:
“El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay… no habita en templos hechos por manos humanas.” (Hechos 17:24)
Dios no está más presente en un lugar geográfico que en otro. Él está donde está su Espíritu, y su Espíritu está dentro del creyente (1 Corintios 6:19).
🔹 Jesús cambió el concepto de “lugar sagrado”:
“Créeme, mujer, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre… los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad.” (Juan 4:21-24)
Cristo enseña que ya no dependemos de sitios físicos para conectarnos con Dios. La adoración no está atada a una ubicación específica.
🔹 La fe no necesita viajes ni objetos:
“El justo por la fe vivirá.” (Romanos 1:17)
No por kilómetros caminados, ni por sufrimientos autoinfligidos, ni por ver una imagen. La fe es suficiente. La salvación y la bendición vienen por la gracia de Dios, no por acciones físicas.
5. 🔄 Diferencias entre peregrinaciones bíblicas y católicas
Aspecto
Bíblico (Antiguo Testamento)
Católico (moderno)
📜 Origen
Mandato directo de Dios
Tradición religiosa humana
🏛 Lugar de destino
Jerusalén, donde estaba el templo
Santuarios, tumbas, apariciones, iglesias
🎯 Finalidad
Obedecer una orden de Dios
Obtener milagros, pagar promesas, indulgencias
✝ Justificación espiritual
Ley mosaica
Tradición eclesiástica post-apostólica
📿 Uso de objetos
Arca, altar, sin poder por sí mismos
Imágenes, estatuas, reliquias “milagrosas”
6. ⚠️ Riesgos espirituales y teológicos
🔸 Desvía la fe hacia objetos, lugares o acciones humanas. 🔸 Hace creer que algo físico puede sustituir la fe verdadera. 🔸 Crea una falsa idea de “mérito espiritual” humano. 🔸 Abre la puerta a prácticas supersticiosas o paganas.
7. ✅ ¿Es pecado ir a una peregrinación?
No necesariamente. Pero…
🔹 Si se hace con la creencia de que eso traerá bendición automáticamente, ganará indulgencias, o perdonará pecados, entonces es una doctrina equivocada y antibíblica.
🔹 Si se hace como viaje cultural o educativo, con conocimiento bíblico, puede ser una experiencia válida (como visitar Israel, por ejemplo).
🛑 Reflexión final
No necesitamos andar cientos de kilómetros para que Dios nos escuche. No necesitamos tocar una tumba para que Él nos sane. No necesitamos pagar promesas ni comprar bendiciones.
“Lo que Dios da, lo da gratis. Su presencia no se compra, su amor no se gana, y su poder no se activa caminando… sino creyendo.” 🙏
A lo largo de los siglos, la Iglesia Católica ha conservado, exhibido y venerado una gran cantidad de objetos considerados “sagrados” o “milagrosos”, entre los que se incluyen:
Supuestos restos físicos de santos (como huesos, cabellos o cuerpos momificados).
Trozos de madera que aseguran haber pertenecido a la cruz de Cristo.
La copa del “Santo Grial”.
Vestimentas o pertenencias de figuras religiosas.
Reliquias de segundo o tercer grado, como pañuelos, anillos, e incluso gotas de sangre.
Estas reliquias son colocadas en altares, veneradas por los fieles, e incluso llevadas en procesiones. Muchos creen que estos objetos tienen poder para sanar, proteger o bendecir, y a lo largo de la historia, se han construido templos alrededor de ellos.
📜 ¿De dónde surge esta práctica?
El uso de reliquias no tiene origen bíblico, sino que proviene de costumbres paganas anteriores al cristianismo, en las cuales:
Se creía que los cuerpos de los “héroes” o “espíritus sagrados” transmitían poder.
Se enterraban restos de personas importantes en lugares de culto.
Se atribuía poder divino a ciertos objetos (amuletos, piedras, armas).
Cuando el cristianismo comenzó a expandirse en el Imperio Romano, algunas de estas prácticas paganas fueron absorbidas y transformadas en costumbres “cristianas”, como una forma de facilitar la conversión de los pueblos.
📖 ¿Qué dice la Biblia sobre esto?
La Palabra de Dios es clara en cuanto a la idolatría y el uso de objetos como intermediarios:
“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra […] No te inclinarás a ellas, ni las honrarás…” (Éxodo 20:4-5)
Además, ningún apóstol ni Jesús mismo enseñaron jamás a venerar objetos físicos. Tampoco se ve que los primeros cristianos buscaran reliquias de Jesús ni hicieran peregrinaciones a donde Él estuvo. Su fe no estaba puesta en objetos, sino en el Espíritu de Dios.
Como cristianos, tenemos la responsabilidad de discernir claramente entre las tradiciones humanas y la voluntad expresada de Dios en la Biblia. Muchas de las fiestas religiosas más populares en el cristianismo actual fueron añadidas después de la era apostólica y sin fundamento bíblico. A continuación, analizaremos con claridad y precisión histórica y bíblica cuáles son estas fiestas tradicionales y las compararemos con las fiestas que Dios mismo instituyó para su pueblo.
❌ Fiestas Religiosas No Bíblicas de la Iglesia Católica
1. 🎄 La Navidad (25 de diciembre)
Origen histórico: La fecha del 25 de diciembre no proviene de la Biblia, ni de la Iglesia apostólica original. De hecho, esta fecha coincide exactamente con la celebración pagana romana del «Sol Invictus» (sol invencible), establecida por el emperador Aureliano alrededor del año 274 d.C. También coincide con la celebración pagana del nacimiento de Mitra, un dios solar muy popular en Roma en el siglo III.
La Navidad también coincide estrechamente con la festividad pagana nórdica llamada Yule, celebrada en la época del solsticio de invierno (21-25 de diciembre). En esta fiesta, los pueblos germánicos y nórdicos honraban el regreso del sol después del día más corto del año, usando elementos simbólicos como:
🌲 Árboles siempre verdes (árbol de Yule) Simbolizaban la vida que persiste incluso en medio del frío invierno.
🕯️ Velas y luces decorativas Representaban la luz que vuelve tras la oscuridad, y daban bienvenida al sol.
🌿 Ramas, guirnaldas y coronas decorativas Usadas para decorar hogares con simbolismos de fertilidad y vida renovada.
La iglesia, cuando estableció oficialmente la fecha del nacimiento de Jesús en diciembre, aprovechó la celebración de fiestas paganas ya existentes (romanas y nórdicas) para facilitar la conversión al cristianismo de esos pueblos. Sin embargo, lejos de eliminar esas fiestas paganas, en realidad las adaptó e integró dentro de las nuevas tradiciones cristianas, manteniendo símbolos y elementos como:
El árbol de Navidad: Derivado del árbol de Yule, pero cristianizado como símbolo del nacimiento de Cristo.
Luces navideñas: Provenientes del uso de velas en Yule.
Corona navideña: Inspirada en coronas decorativas usadas en el paganismo para celebrar la vida.
Esto muestra claramente que muchas de las tradiciones navideñas modernas tienen su origen en festividades paganas y fueron intencionalmente usadas para reemplazar el recuerdo original de esas fiestas paganas y convertirlas en fiestas «cristianizadas».
Análisis bíblico: La Biblia no registra en ningún momento la fecha exacta del nacimiento de Jesús. Además, el contexto bíblico (Lucas 2:8) sugiere que Jesús nació probablemente en otoño, ya que los pastores estaban al aire libre con sus rebaños, algo poco común en invierno en Judea.
«En esa misma región había unos pastores que pasaban la noche en el campo, turnándose para cuidar su rebaño.» – Lucas 2:8 (NVI)
Conclusión crítica: Celebrar el nacimiento del Salvador no es en sí mismo incorrecto; el error está en la fecha escogida por conveniencia política o social, lo que puede generar confusión espiritual e integrar prácticas paganas al culto cristiano. Estaría mejor elegir otra fecha en otoño, pero ya nos hemos acostumbrado a hacerlo mal y a estas alturas no van a arreglar la fecha.
María fue una mujer judía humilde y obediente, elegida especialmente por Dios para dar a luz de manera milagrosa al Mesías prometido, Jesús de Nazaret. Descendiente directa del linaje del rey David, María cumplió un papel esencial al ser la madre biológica del Salvador, según la profecía bíblica. Aunque fue grandemente bendecida por esta misión única, la Biblia la presenta claramente como una mujer sencilla, ejemplar en fe y humildad, pero nunca como una mediadora espiritual ni corredentora.
Todo tenía una Razón
La importancia bíblica de María está directamente relacionada con su linaje y ascendencias, ya que esto cumplía las profecías mesiánicas sobre el nacimiento de Jesús:
María descendía de la tribu de Judá y específicamente del linaje del rey David.
Según las profecías del Antiguo Testamento, el Mesías debía provenir de la descendencia de David:
«Vienen días, afirma el Señor, en que de la simiente de David haré surgir un Renuevo justo; él reinará con sabiduría en la tierra, y practicará el derecho y la justicia..» (Jeremías 23:5).
🔸 María, descendiente del linaje de David
El Evangelio de Lucas (Lucas 3:23-38) ofrece una genealogía que traza claramente la línea directa de Jesús a través del linaje de María, confirmando que Jesús es descendiente biológico de David a través de su madre.
Esto es fundamental para cumplir la profecía mesiánica que indicaba que el Salvador debía nacer específicamente del linaje real de David (Isaías 11:1-2).
🔸 ¿Qué significa esto bíblicamente?
Esto demuestra que el verdadero valor bíblico de María radica en que ella fue elegida por Dios, no por su supuesta virginidad perpetua ni por una posición de corredentora, sino porque cumplía los requisitos proféticos para traer al mundo al Mesías prometido.
El linaje de María es importante porque confirma que Jesús es legítimamente el Mesías anunciado en las Escrituras, cumpliendo las profecías divinas, no por su supuesta santidad personal especial, sino porque Dios utilizó su vida de forma específica y profética para la venida de Cristo al mundo.
En la Iglesia Católica existe una doctrina muy arraigada acerca de la figura de María, madre de Jesús. Ella es llamada frecuentemente «Corredentora» y «Virgen Perpetua», atribuyéndole una posición de mediación especial junto a Cristo en la obra redentora, además de afirmar que permaneció virgen durante toda su vida.
Sin embargo, ¿es bíblico este concepto?
A continuación explicaremos claramente de dónde provienen estas enseñanzas católicas, cuál es la posición bíblica real sobre María, y por qué estas doctrinas no tienen fundamento bíblico sólido.
En este artículo hablaremos sobre el bautismo de los niños, ya que es una controversia muy debatida en el mundo cristiano, la Iglesia Católica lo practica habitualmente y algunas denominaciones protestantes también pero como un acto simbólico y no como un acto de salvación. La verdad es que un niño no tiene que/o el porqué ser bautizado, ya que eso carece de fundamento bíblico. Así que profundicemos en este tema desde el principio.
La práctica del bautismo infantil comenzó a generalizarse en la Iglesia Católica aproximadamente en el siglo III-IV dC como una tradición humana derivada de interpretaciones teológicas sobre el pecado original y la necesidad de salvación desde el nacimiento.
¿Por qué no es Bíblico el Bautismo Infantil?
La Biblia no menciona específicamente el bautismo de niños pequeños ni bebés. Todos los ejemplos bíblicos sobre el bautismo presentan a personas que primero escuchan el evangelio, lo aceptan por fe, creen y luego deciden conscientemente bautizarse. Veamos algunos puntos clave:
El bautismo requiere creer primero: Jesús dijo claramente en Marcos 16:16: «El que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea será condenado.»
Un bebé no tiene aún capacidad para entender, creer ni tomar una decisión personal sobre su fe en Cristo.
El arrepentimiento es un requisito previo al bautismo: Hechos 2:38 menciona: «Arrepiéntanse y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados…»
Un niño pequeño no puede arrepentirse conscientemente.
El bautismo bíblico es consciente y voluntario: En Hechos 2:38 Pedro dijo claramente: «Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados.»
Aquí vemos que es un acto consciente y voluntario para personas que pueden arrepentirse.
La Santa Cena es una de las ordenanzas más importantes del cristianismo, instituida por Jesucristo durante la última cena con sus discípulos. Sin embargo, a lo largo de la historia, algunas doctrinas han interpretado este acto de maneras extremas, como lo hace la Iglesia Católica con su doctrina de la transubstanciación. En este artículo, explicaremos por qué esta interpretación es incorrecta y cómo realmente Jesús nos enseó a celebrar la Santa Cena de una manera lógica y espiritual.
Jesús Instituyó la Santa Cena como un Acto Simbólico
Cuando Jesús celebró la última cena, dijo:
«Tomad, comed; esto es mi cuerpo.» (Mateo 26:26)
«Bebed todos de él; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.» (Mateo 26:27-28)
A primera vista, podría parecer que Jesús hablaba literalmente, pero debemos analizar el contexto:
Jesús estaba presente físicamente cuando dijo esto. Si sus discípulos hubieran entendido que el pan se convertía realmente en su carne, habrían reaccionado con sorpresa o confusión.
Jesús frecuentemente usaba lenguaje simbólico. Dijo «Yo soy la puerta» (Juan 10:9) y «Yo soy la vid» (Juan 15:5), pero nadie interpreta esto de manera literal.
En el mismo evento, Jesús dice «haced esto en memoria de mí» (Lucas 22:19), lo que indica un acto de conmemoración y no una transformación física.
El Propósito Profundo de la Santa Cena
La Santa Cena no solo es un recordatorio del sacrificio de Jesús, sino que también tiene un propósito más profundo:
Fortalece la fe de los creyentes, ya que al recordar la obra de Cristo, reafirmamos nuestra relación con Él.
Constituye un vínculo con la Pascua judía, ya que Jesús la instituyó en el contexto de la celebración de la Pascua, estableciendo así el Nuevo Pacto.
Refleja la unidad de la Iglesia, al reunir a los creyentes en un mismo propósito y con un mismo espíritu.
El Error de la Transubstanciación
La Iglesia Católica enseña que el pan y el vino se transforman literal y milagrosamente en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, aunque conserven la apariencia de pan y vino. Esta doctrina:
No tiene base bíblica clara. No hay ningún versículo que diga que el pan y el vino cambian de sustancia.
Contradice la lógica. La esencia del cristianismo no es un acto de magia, sino un acto de fe basado en la comprensión y la relación con Dios.
No fue enseñada por los primeros cristianos. Los primeros creyentes entendían la Santa Cena como una conmemoración, no como un acto de transformación física.
La Biblia es la revelación divina que guía a los creyentes hacia la verdad y la voluntad de Dios. Sin embargo, a lo largo de la historia, ha habido momentos en que ciertas doctrinas y prácticas han introducido confusión, desviándose de los principios bíblicos fundamentales. Uno de los eventos más significativos en este sentido fue la Reforma de Martín Lutero , quien, en su búsqueda por preservar la pureza del mensaje bíblico, decidió excluir los libros deuterocanónicos del canon de las Escrituras, considerando que estos no tenían la misma autoridad divina. Este documento analiza la coherencia lógica y bíblica detrás de esa decisión y por qué, según la voluntad de Dios, parece ser más razonable seguir la versión depurada del canon protestante.
1. El Contexto de la Reforma y la Decisión de Martín Lutero
Martín Lutero fue un reformador del siglo XVI cuyo principal objetivo era volver a las raíces bíblicas , eliminando tradiciones humanas y doctrinas que no estaban fundamentadas en las Escrituras. Una de sus acciones más controvertidas fue la exclusión de los libros deuterocanónicos , presentes en la Biblia católica pero no en el canon hebreo original.
¿Qué son los libros deuterocanónicos?
Estos incluyen textos como Tobit, Judit, Sabiduría, Eclesiástico (Sirácides), Baruc, 1 y 2 Macabeos , y fragmentos adicionales en Ester y Daniel . Si bien ofrecen un contexto histórico valioso, contienen enseñanzas que, desde la perspectiva de Lutero, contradecían las doctrinas bíblicas fundamentales .
2. Razones Bíblicas y Lógicas para la Exclusión
Contradicciones doctrinales
La Biblia enseña que Dios no se contradice (Números 23:19). Sin embargo, algunos textos deuterocanónicos parecen introducir prácticas no alineadas con el mensaje del resto de las Escrituras:
Oración por los muertos (2 Macabeos 12:43-45) : Esto contradice la prohibición expresa de consultar a los muertos en Deuteronomio 18:10-12 y la enseñanza de que después de la muerte viene el juicio (Hebreos 9:27).
Salvación por las obras (Tobías 12:9) : La doctrina bíblica establece que la salvación es por gracia, no por obras (Efesios 2:8-9).
Estas discrepancias generan confusión doctrinal , lo que Lutero interpretó como un riesgo para la fe de los creyentes.
El Canon Hebreo y la Autoridad de Jesús
Jesús y los apóstoles se basaron en el canon hebreo , que no incluye los libros deuterocanónicos. En ningún momento Jesús citó estos textos como parte de la Escritura autoritativa, lo que refuerza la idea de que no tenían el mismo nivel de inspiración divina .
Protección de la pureza doctrinal
Lutero defendió los principios de la Sola Scriptura (la Biblia como única autoridad) y la Sola Fide (la salvación por la fe sola). Los libros deuterocanónicos, al introducir doctrinas ajenas a estas enseñanzas, podían desviar a los creyentes hacia tradiciones humanas en lugar de la verdad revelada por Dios.
Ahora que estamos profundizando en el estudio bíblico del Apocalipsis, surge una de las preguntas más debatidas entre los creyentes: ¿cuándo ocurrirá el arrebatamiento? Existen diversas teorías sobre su ubicación cronológica dentro de los eventos proféticos. Sin embargo, tras analizar numerosos estudios teológicos y examinar cuidadosamente pasajes bíblicos clave como Mateo 24:29-31, Apocalipsis 3:10 y Apocalipsis 7:9, he llegado a la conclusión —coincidiendo con muchos estudiosos— de que el arrebatamiento es de naturaleza post-tribulacionista. A continuación, explicaremos por qué sostenemos esta postura, y también presentaremos las teorías alternativas que ubican el arrebatamiento en otros momentos, para poder compararlas con claridad y exclarecerlas.
🔴 Interpretación Pretribulacionista (Antes del Arrebatamiento):
Esta perspectiva sostiene que el arrebatamiento ocurre antes del comienzo de los eventos apocalípticos, específicamente antes de que se abran los sellos descritos en el libro de Apocalipsis. En otras palabras, la Iglesia (los creyentes en Cristo) será llevada al cielo antes de que inicie la Gran Tribulación, la cual abarca los juicios representados por los sellos, las trompetas y las copas de la ira divina.
Argumentos a favor:
1 Tesalonicenses 4:16-17 describe el arrebatamiento como un evento súbito que ocurre antes del “día del Señor”, interpretado por algunos como el comienzo de la tribulación.
Apocalipsis 3:10 afirma: “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero.” Esta promesa es vista por los defensores de esta teoría como una garantía de que los fieles serán protegidos o retirados antes de la tribulación. Sin embargo, es importante aclarar que según el libro de Apocalipsis, la tribulación comienza con la apertura de los sellos. Luego de los sellos vienen las trompetas, que representan una fase más avanzada del juicio. Los que defienden esta interpretación creen que la Iglesia será arrebatada antes de que se abran los sellos, y no necesariamente antes de las trompetas. No obstante, el pasaje de Apocalipsis 3:10 podría estar refiriéndose específicamente a las trompetas y no a toda la tribulación, lo que indica que esta interpretación podría estar siendo aplicada de forma imprecisa si se usa para justificar un arrebatamiento antes de cualquier juicio. Por tanto, es necesario analizar con mayor profundidad el contexto de ese versículo y su relación con la secuencia de eventos proféticos.
Otro argumento común es que desde Apocalipsis 4 en adelante, la palabra «Iglesia» no vuelve a mencionarse directamente en la tierra hasta el capítulo 19, lo cual ha sido interpretado por algunos como evidencia de que los creyentes ya no estarán presentes durante los juicios apocalípticos. Sin embargo, aunque el término específico «Iglesia» no aparezca, el libro sigue haciendo referencia al pueblo de Dios a través de otras expresiones, como la mujer en el desierto (Apocalipsis 12), los santos que guardan los mandamientos de Dios (Apocalipsis 14:12), y los vestidos de blanco provenientes de la gran tribulación (Apocalipsis 7:13-14). Estas figuras representan al pueblo fiel, y muestran que aún hay presencia de los redimidos en la tierra durante los eventos apocalípticos, aunque se les nombre de forma simbólica o con otros términos distintos al de «Iglesia».
🔵Interpretación Midtribulacionista (En Medio de la Tribulación):
Algunos proponen que el arrebatamiento ocurrirá a la mitad de la Gran Tribulación, es decir, después de los sellos pero antes de las trompetas. Sin embargo, esta idea resulta innecesaria como categoría aparte, ya que coincide con la base del postribulacionismo.
Ambas posturas enseñan que la Iglesia estará presente durante la tribulación (sellos) y será arrebatada antes de los juicios finales (trompetas y copas). La única diferencia radica en cómo cada una define la “tribulación”: unos incluyen las trompetas dentro de ella, otros no.
En resumen, la llamada midtribulación no representa una doctrina diferente, sino una forma alternativa de expresar el mismo punto de vista que sostiene el postribulacionismo.