La Sabiduría: El Tesoro Más Valioso

La sabiduría es una virtud esencial en la vida de todo cristiano. No se trata solo de acumular conocimientos, sino de discernir y aplicar correctamente esos conocimientos en diversas situaciones de la vida. La verdadera sabiduría proviene de Dios y nos guía a vivir de acuerdo con Su voluntad.

«El temor del Señor es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina.»– Proverbios 1:7 (NVI)

¿Qué es la Sabiduría?

La sabiduría es la capacidad de tomar decisiones justas y prudentes, alineadas con la voluntad de Dios. No es lo mismo que el conocimiento.

📌 El conocimiento es acumular información .
📌 La sabiduría es saber cómo aplicar esa información de manera correcta .

Un ejemplo claro es que una persona puede saber muchas cosas (conocimiento), pero si no sabe cómo usarlas para bien (sabiduría), todo ese conocimiento es inútil .

«Más vale adquirir sabiduría que oro; más vale adquirir inteligencia que plata.»– Proverbios 16:16 (NVI)

Dios valora más a una persona sabia que a una persona con mucha información pero sin entendimiento.


La Fuente de la Verdadera Sabiduría

La verdadera sabiduría no viene del mundo, sino de Dios.

«Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie.»– Santiago 1:5 (NVI)

Esto significa que cualquiera que desee sabiduría puede pedirla a Dios , y Él la concederá.

Pero para recibirla, debemos:

✔ Temer al Señor y respetar Su palabra (Proverbios 9:10).
✔ Ser humildes y reconocer nuestra necesidad de sabiduría (Santiago 3:13).
✔ Pedirle con fe y sin dudar (Santiago 1:6).

«El principio de la sabiduría es el temor del Señor; el buen juicio demuestra quienes cumplen sus preceptos.»– Salmos 111:10 (NVI)


Ejemplos Bíblicos de Personas Sabias

📖 Salomón: El hombre más sabio
Dios le dio a Salomón la oportunidad de pedir lo que quisiera, y en lugar de riquezas o poder, pidió sabiduría para gobernar con justicia.

«Dame un corazón sabio y sensible para que gobierne a tu pueblo y pueda discernir entre el bien y el mal.»– 1 Reyes 3:9 (NVI)

Dios se agradó tanto de su petición que le concedió sabiduría y, además, riquezas y honor .

📖 José: Sabiduría en la adversidad
José fue vendido como esclavo, pero su sabiduría lo llevó a ser gobernador de Egipto. Su capacidad para interpretar sueños y su discernimiento en tiempos de crisis lo hicieron destacar.

📖 Pablo: Sabiduría para predicar el evangelio
Pablo no solo era un hombre con gran conocimiento, sino que Dios le dio sabiduría para evangelizar a judíos y gentiles con estrategias distintas .

Estos ejemplos nos muestran que la sabiduría es más valiosa que cualquier otra cosa, porque nos permite vivir conforme a la voluntad de Dios .


Beneficios de la Sabiduría

Vivir con sabiduría trae grandes beneficios:

Nos protege del mal (Proverbios 2:6-7).
Nos ayuda a tomar decisiones correctas (Eclesiastés 8:1).
Nos da paz y estabilidad (Proverbios 3:13-18).
Nos da éxito en la vida (Proverbios 4:7-8).
Nos hace más semejantes a Cristo (Colosenses 2:3).

«Dichoso el que halla sabiduría, el que adquiere inteligencia. Porque ella es de más provecho que la plata y rinde más ganancias que el oro.»– Proverbios 3:13-14 (NVI)


La Necedad: El Opuesto a la Sabiduría

Si la sabiduría nos acerca a Dios, la necesidad nos aleja de Él .

Los necios:

❌ Se creen sabios en su propia opinión (Proverbios 12:15).
❌ Se burlan de la corrección (Proverbios 15:5).
❌ No se aceptan consejos (Proverbios 1:7).
❌ Siguen sus propios deseos sin considerar las consecuencias (Proverbios 14:16).

Dios nos advierte que la necesidad lleva a la destrucción , mientras que la sabiduría nos lleva a la vida.

«El necio desprecia la corrección de su padre; el que la acepta demuestra inteligencia.»– Proverbios 15:5 (NVI)

Por eso, es importante pedirle a Dios que nos libre de la necesidad y nos llene de Su sabiduría.


¿Cómo Obtener la Sabiduría de Dios?

📌 1. Buscar a Dios con humildad

«La humildad precede a la honra».– Proverbios 15:33 (NVI)

📌 2. Leer y estudiar Su Palabra

«La exposición de tus palabras nos da luz y da entendimiento al sencillo.»– Salmos 119:130 (NVI)

📌 3. Pedir sabiduría en oración

«Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará.»– Santiago 1:5 (NVI)

📌 4. Rodearnos de personas sabias

«El que con sabios anda, sabio se vuelve.»– Proverbios 13:20 (NVI)

📌 5. Obedecer los mandamientos de Dios

«Al que obedezca mis mandamientos, yo le revelaré más sabiduría.»– Juan 14:21 (parafraseado)

La sabiduría es un regalo de Dios, pero debemos buscarla activamente.


La Sabiduría Nos Conduce a Dios

La verdadera sabiduría nos acerca a Dios y nos ayuda a vivir de acuerdo con Su propósito. Es más valiosa que cualquier riqueza material, porque nos da dirección, paz y bendición.

«Adquirir sabiduría es amarse a uno mismo; obedecerla nos hará prosperar.»– Proverbios 19:8 (NVI)

Si queremos una vida plena y llena de propósito, debemos buscar la sabiduría que viene de lo alto y aplicarla en cada área de nuestra vida.

Visitas del Enemigo y sus Consecuencias

En la vida cristiana, es fundamental estar alerta ante las sutiles incursiones del enemigo en nuestras vidas. Satanás no siempre ataca de forma evidente; Muchas veces se infiltra de manera sigilosa, con pequeños pensamientos, deseos o decisiones que parecen inofensivas, pero que pueden llevarnos a la caída.

Por eso, la Biblia nos advierte:

«Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar.»– 1 Pedro 5:8 (NVI)


El Pecado de David y la Parábola de Natán

Un claro ejemplo bíblico de esto es la historia del rey David y Betsabé . Después de cometer adulterio con Betsabé y ordenar la muerte de su esposo Urías, Dios envió al profeta Natán para confrontarlo.

Natán le contó una parábola sobre un hombre rico que, en lugar de tomar una oveja de su propio rebaño, arrebató la única oveja de un hombre pobre .

David, al escuchar la historia, se indignó y dijo que aquel hombre merecía la muerte .

Entonces, Natán le reveló que ese hombre era él :

«Tú eres ese hombre»– 2 Samuel 12:7 (NVI)

Esta historia nos enseña que muchas veces no nos damos cuenta de que el enemigo ya ha entrado en nuestra vida hasta que el pecado ha crecido y trae consecuencias.


Más ejemplos bíblicos de personas visitadas por el enemigo

📖 Eva – Engañada por la serpiente

  • Satanás plantó la duda en su corazón : “¿De veras Dios les dijo…?” (Génesis 3:1).
  • Su desobediencia trajo la caída de la humanidad .

📖 Judas – Influenciado para traicionar a Jesús

  • La avaricia y la falta de amor por Cristo permitieron que Satanás entrara en su corazón (Lucas 22:3-6).
  • Traicionó a Jesús y su final fue trágico .

📖 Jesús – Tentado, pero venció con la Palabra

  • El diablo intentó hacerlo caer en el desierto (Mateo 4:1-11).
  • Jesús resistió usando las Escrituras , demostrando que la Palabra de Dios es nuestra mejor arma contra las mentiras del enemigo.

Estos ejemplos muestran que el enemigo ataca de distintas formas : con engaño, con tentaciones sutiles o a través de debilidades ya existentes. Debemos estar alerta.


Las Consecuencias del Pecado

Dios, a través de Natán, le anunció a David las repercusiones de su pecado:

«De ahora en adelante, tu familia vivirá por la espada porque me has despreciado al tomar a la esposa de Urías para que sea tu mujer.»– 2 Samuel 12:10 (NVI)

Esto nos enseña que Dios puede perdonar, pero el pecado siempre deja consecuencias.

David perdió la paz en su hogar.
La violencia y el caos entraron en su familia.
El hijo de Betsabé murió.

El enemigo promete placer momentáneo , pero sus visitas destruyen todo a su paso .


Las Puertas que Abrimos al Enemigo sin Darnos Cuenta

El diablo no siempre entra con ataques fuertes; Muchas veces encuentra una puerta abierta en nuestra vida . Algunas de estas puertas son:

🛑 Ociosidad:

  • David no estaba en la batalla cuando cayó en el pecado (2 Samuel 11:1-2).
  • Cuando no estamos ocupados en las cosas de Dios , el enemigo aprovecha para sembrar tentaciones.

🛑 Falta de oración y comunión con Dios:

  • Jesús advirtió: «Vigilen y oren para que no caigan en tentación» (Mateo 26:41).
  • Si descuidamos nuestra relación con Dios, nos volvemos vulnerables.

🛑 Rencor y falta de perdón:

  • El diablo usa el resentimiento para envenenar nuestro corazón.
  • «No den cabida al diablo» – Efesios 4:26-27 (NVI).

🛑 Malas compañías:

  • La Biblia dice: «Las malas compañías corrompen las buenas costumbres» (1 Corintios 15:33).
  • Relacionarnos con personas que no temen a Dios puede alejarnos de Su voluntad.

Cómo cerrar la puerta al enemigo

La mejor forma de evitar que el enemigo tome ventaja en nuestra vida es cerrar las puertas espirituales que le damos acceso .

Cubrirnos con la armadura de Dios (Efesios 6:10-18).
Llenar nuestra mente con la Palabra de Dios.
Mantenernos en oración constante.
✔Confesar nuestros pecados y vivir en santidad.

Cuando resistimos al diablo, él huye .

«Sométanse, pues, a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.»– Santiago 4:7 (NVI)


La Gracia de Dios y la Restauración Después de la Caída

Dios no solo nos advierte sobre el peligro del pecado, sino que también nos ofrece restauración cuando caigamos.

📖 Pedro negoció a Jesús, pero fue restaurado

  • Después de negar a Jesús, Pedro lloró amargamente (Lucas 22:62).
  • Jesús lo restauró y lo llamó a apacentar Sus ovejas (Juan 21:15-17).

📖David se arrepintió y Dios lo perdonó

  • Escribió el Salmo 51 como muestra de su arrepentimiento.
  • Dios le concedió misericordia, aunque enfrentó las consecuencias de su pecado.

📖 El hijo pródigo volvió a casa y fue restaurado

  • A pesar de haberse alejado, el padre lo recibió con amor (Lucas 15:20-24).

Esto nos muestra que Dios siempre está dispuesto a perdonar y restaurar a los que se arrepienten de corazón. ❤️


Debemos permanecer en guardia

Las visitas del enemigo pueden ser sutiles, pero sus consecuencias pueden ser devastadoras si no estamos alerta.

✔ No podemos ser ingenuos ni pensar que el diablo no intentará tentarnos.
✔ Debemos cerrar toda puerta espiritual que le dé acceso.
✔ Y si caemos, acudir a Dios en arrepentimiento y buscar Su restauración.

«El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia».– Juan 10:10 (NVI)

La Pereza Espiritual

La pereza espiritual es uno de los mayores obstáculos para el crecimiento en la vida de fe. No es solo una falta de energía física, sino una apatía del alma que nos impide avanzar espiritualmente. Muchas veces, pasa desapercibida porque no tiene manifestaciones externas inmediatas, pero sus efectos pueden ser devastadores a largo plazo.

En este artículo, exploraremos el concepto de la pereza espiritual, sus causas, sus consecuencias y las herramientas que la Biblia nos proporciona para superarla.


¿Qué es la Pereza Espiritual?

La pereza espiritual es la falta de disposición o motivación para buscar a Dios y crecer en la fe. Se manifiesta en una vida espiritual estancada, caracterizada por la ausencia de oración, lectura bíblica y compromiso con la comunidad de fe.

Citas bíblicas relevantes:

  • “No seamos perezosos; al contrario, imitemos a quienes por su fe y paciencia heredan las promesas” (Hebreos 6:12).
  • “El alma del perezoso desea, y nada alcanza; mas el alma de los diligentes será prosperada” (Proverbios 13:4).

Causas de la Pereza Espiritual

Existen diversas causas que pueden llevarnos a caer en la pereza espiritual. Identificar estas causas es el primer paso para combatirla.

  1. Falta de disciplina espiritual: La vida espiritual requiere constancia. Sin una disciplina regular de oración, lectura de la Palabra y comunión con otros creyentes, es fácil caer en la apatía.
  2. Desánimo y pruebas: Las dificultades de la vida pueden desgastarnos emocional y espiritualmente, llevándonos a la desesperanza y la pasividad.
  3. El amor a las distracciones mundanas: El afán por las cosas materiales y el entretenimiento excesivo pueden desplazar a Dios del centro de nuestras vidas.
  4. Rutina espiritual: Cuando la vida de fe se vuelve mecánica, corremos el riesgo de perder la pasión y el gozo de nuestra relación con Dios.

Consecuencias de la Pereza Espiritual

Las consecuencias de la pereza espiritual pueden ser graves y afectar tanto nuestra relación con Dios como nuestras relaciones humanas.

  1. Estancamiento espiritual: La falta de crecimiento nos lleva a perder sensibilidad espiritual y discernimiento.
  2. Pérdida del gozo y la paz: Al alejarnos de Dios, también nos alejamos de la fuente de nuestra paz y verdadero gozo.
  3. Vulnerabilidad ante la tentación: Sin una vida espiritual activa, nos volvemos más susceptibles a caer en tentaciones y adoptar patrones de vida que nos alejan de Dios.

Citas bíblicas relevantes:

  • “Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil” (Mateo 26:41).
  • “Por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca” (Apocalipsis 3:16).

Cómo Superar la Pereza Espiritual

Afortunadamente, la Biblia nos ofrece herramientas y principios para vencer la pereza espiritual y reavivar nuestra relación con Dios.

  1. Recuperar la disciplina espiritual: Dedicar tiempo diario a la oración y a la lectura de la Biblia es esencial para mantener nuestra fe viva.
    • “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105).
  2. Buscar el apoyo de una comunidad de fe: Estar rodeados de otros creyentes nos anima y nos ayuda a mantenernos firmes en nuestra fe.
    • “Considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras” (Hebreos 10:24).
  3. Renovar la mente y el corazón: Pedir a Dios que renueve nuestro corazón y nos devuelva el primer amor es clave para superar la apatía.
    • “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí” (Salmo 51:10).
  4. Recordar las promesas de Dios: Tener presentes las promesas de Dios nos llena de esperanza y nos motiva a seguir adelante.
    • “Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán” (Isaías 40:31).

Conclusión: Una Llamada a Despertar

La pereza espiritual es una lucha que todos enfrentamos en algún momento, pero no tiene por qué definir nuestra vida de fe. Dios nos llama constantemente a levantarnos, a despertar del letargo y a buscarle con corazón sincero.

Superar la pereza espiritual es posible cuando decidimos volver a Dios con humildad y perseverancia. No estás solo en esta lucha; Dios siempre está dispuesto a ayudarte a reencontrar el camino y reavivar tu fe.

Para profundizar en más artículos como este, te recomendamos las siguientes guías de lectulas:

Tener un Corazón como el de Jesús

Que nuestro objetivo sea alcanzar a tener un corazón como el de Jesús. Jesús es nuestro ejemplo a seguir, por eso aprendemos mucho cuando ponemos en práctica en nuestra vida la siguiente cuestión ¿Qué haría yo si tuviera un corazón como el de Jesús? Si ahora mismo Jesús viniera y intercambiase mi corazón con el suyo ¿Cómo actuaría yo a lo largo del día ante las situaciones que me rodean? ¿Hablaría de la misma forma que suelo hacer con los demás? ¿Trataría a los demás de la misma forma la cual suelo hacer? ¿Los miraría de la misma forma que suelo mirar a los demás? ¿Cómo sería todo?

Podemos crear una serie de cuestiones muy grandes de cuán diferentes seríamos si en vez de nuestro corazón tuviéramos el de Jesús, es así porque daríamos cuenta de cuántas cosas hacemos mal a lo largo del día, nuestra forma de ver las cosas, de entender las cosas, de escuchar y de hablar, todo cambiaría, porque evidentemente Jesús haría todo de una forma diferente de la cual solemos hacer y eso nos enseña en qué debemos cambiar de nosotros mismos en nuestra vida, principalmente si queremos crecer ante la presencia de Dios.

Evidentemente no somos perfectos, evidentemente muchos desearíamos tener diariamente un corazón como el de Jesús, para eso tendríamos que morir en la carne de una forma completa, morir en nuestro propio pensar y opinión, morir ante nuestro propio carácter, ser obedientes al 100% y así podríamos lograr no caer en ninguna tentación. Si lo digo así parece algo casi o bastante imposible para muchas personas, porque Jesús fue perfecto y ningún hombre en la faz de la tierra alcanzará la perfección que el tuvo. Por no poder ser perfectos, lo que tenemos que hacer es intentar dia a dia ser mejor persona y intentar dia a dia, ser lo más parecido a nuestro ejemplo a seguir.

Tenemos que estudiar cómo sería tener un corazón como el de Jesús y comenzar a ver las cosas con otros ojos y otras perspectiva, tambien debemos cuidar más de nuestras acciones y de lo que hablamos, cada persona tendrá que trabajar en aquello que más le hace falta, algunos cuidar más su lengua, otros su actitud, otros su punto de vista, otros su paciencia, otros su amabilidad, otros su perdón, otros su compasión, etc… etc… todo eso se hará en nuestra área personal, pero no hay nada que nos haga darnos cuenta de todo en lo que tenemos que mejorar como pensar en todo lo que nos ha pasado en el dia de hoy y en el dia de ayer y pensar cómo hubiera sido todo si en vez de mi, Jesús estuviera en mi lugar, el imaginar como Jesús lidiaria con nuestro dia a dia es lo que nos hará darnos cuenta en lo que debemos de mejorar y cambiar en nuestras vidas.

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Los Dones y los Dones de Lengua

Todos queremos acercarnos al espíritu santo, tenerlo en nuestra vida y vivir bajo su presencia, eso es uno de los grandes anhelos de cualquier persona cristiana. Muchos hemos buscado alcanzar la presencia de Dios en la manifestación del Espíritu Santo, muchos han orado para que su presencia crezca en sus vidas. El Espíritu Santo es la representación de que estamos vivamente conectados con Dios. Por eso para muchos les parece algo muy importante el hecho de que deben llegar a hablar en lenguas. 

Las personas les dan mucho valor al hecho de que alguien tenga el don de lenguas, he llegado ver pastores obsesionados de que sus seguidores hablen en lengua, he visto como los que obtenían este regalo eran mejores tratados que otros que no lo poseían, he visto la frustración de los que no llegaban a obtener ese don y de como a muchos les afectó este hecho. No tengo nada en contra el don de lenguas, pero opino que es algo privado entre tu, el Espíritu Santo y Dios, opino que está muy mal como muchas congregaciones enfocan este tema erróneamente, porque hablar lenguas no significa que esa persona esté realmente viviendo bajo la gracia de Dios y hablar en lenguas es algo tan íntimo entre nosotros y Dios que solo Dios puede entenderlo, nosotros no estamos capacitados para ello.

Hay personas que niegan el don de lenguas, pero eso en efecto existe y lo dice en la biblia, pero cierto que hay dos diferentes dones de lenguas que la biblia nos explica, y para no confundirnos debemos entender qué es una cosa y qué es la otra, tenemos que entender para qué sirven esos dos diferentes dones de lengua. La primera vez que se vio manifestado el don de lenguas fué en los Apóstoles de Jesús en Pentecostés cuando estos recibieron al espíritu santo, en este caso no hablaron lenguas que no eran entendibles, sino que hablaban idiomas que ya existía para el hombre y que otros podían entender y ese don de lenguas que recibieron era para que ellos llevasen la palabra de Dios a otras naciones, no se especifica que en pentecostés fuera manifestado el don de lenguas para otra finalidad ni que el don de lenguas que recibieron era una lengua de ángeles para que ellos pudiesen comunicarse con Dios.

El Espíritu Santo desciende en Pentecostés

«Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos. Se les aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.

Estaban de visita en Jerusalén judíos piadosos, procedentes de todas las naciones de la tierra. Al oír aquel bullicio, se agolparon y quedaron todos pasmados porque cada uno los escuchaba hablar en su propio idioma. Desconcertados y maravillados, decían: «¿No son galileos todos estos que están hablando?  ¿Cómo es que cada uno de nosotros los oye hablar en su lengua materna?  Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, de Judea y de Capadocia, del Ponto y de Asia, de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia cercanas a Cirene; visitantes llegados de Roma;  judíos y prosélitos; cretenses y árabes: ¡todos por igual los oímos proclamar en nuestra propia lengua las maravillas de Dios!»» Hechos 2:1-11

Y dejo el enlace de 1 Corintios 14 es muy extenso para poner aqui pero lo podeis leer comodamente para entender este artículo.

El don de lenguas es uno de los dones espirituales mencionados en la Biblia y ha sido motivo de debates y diferentes interpretaciones dentro del cristianismo. En este artículo, abordaremos este tema desde una perspectiva equilibrada, destacando su importancia, pero también aclarando que no es una evidencia exclusiva de la presencia de Dios en la vida de una persona.

El don de lenguas aparece en diversos pasajes del Nuevo Testamento, especialmente en el libro de Hechos y en las cartas del apóstol Pablo. Se pueden identificar dos tipos principales de manifestaciones:

  1. Lenguas como idiomas humanos: En Hechos 2, en el día de Pentecostés, los discípulos comenzaron a hablar en diferentes lenguas, y las personas que estaban presentes entendieron lo que decían en su propio idioma. Esto muestra que el don de lenguas puede manifestarse como un milagro de comunicación para la expansión del Evangelio.
  2. Lenguas espirituales o angelicales: En 1 Corintios 14, Pablo habla de un tipo de lengua que no es entendida por los demás, sino que edifica al que la habla y requiere interpretación en el contexto de la iglesia. Estas lenguas parecen ser una forma de oración o comunión espiritual con Dios.

El Don de Lenguas No Es la Única Evidencia del Espíritu Santo

Algunas doctrinas sostienen que hablar en lenguas es la señal definitiva de haber recibido el Espíritu Santo. Sin embargo, esto no es un requisito bíblico universal.

  • En 1 Corintios 12:30, Pablo hace una pregunta retórica: «¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Hablan todos lenguas? ¿Interpretan todos?» Esta pregunta implica que no todos los creyentes tienen el mismo don, incluyendo el de lenguas.
  • Gálatas 5:22-23 describe el fruto del Espíritu (amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio) como la verdadera evidencia de la obra del Espíritu en una persona.

Por lo tanto, la presencia del Espíritu Santo en la vida de un creyente no se mide únicamente por la manifestación de este don, sino por su transformación espiritual y su crecimiento en el carácter de Cristo.

Pablo menciona en 1 Corintios 14:4 que «el que habla en lenguas a sí mismo se edifica», lo que indica que este don puede ser una forma de comunicación personal con Dios. Es un don valioso, pero su función principal no es demostrar espiritualidad frente a otros, sino edificar al creyente.

Por esta razón, cuando las lenguas se usan en una congregación, Pablo ordena que haya interpretación (1 Corintios 14:27-28), para que todos puedan recibir edificación y no genere confusión. Las lenguas no deben usarse de manera desordenada en un servicio congregacional. Si no hay interpretación, el creyente debe hablar en privado con Dios. El propósito es siempre la edificación de la iglesia y no una demostración personal de espiritualidad.

Es importante discernir entre una manifestación genuina del Espíritu Santo y una respuesta emocional intensa. Algunas señales que pueden ayudar a identificar si algo es verdaderamente del Espíritu Santo incluyen:

  • Fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23): Amor, paz, paciencia, dominio propio. Si la manifestación de un don genera confusión o exaltación excesiva sin edificación, es necesario evaluarlo.
  • Confirmación Bíblica: El Espíritu Santo nunca actuará en contra de la Palabra de Dios.
  • Edificación y propósito: Todo don tiene como fin glorificar a Dios y edificar a la iglesia.

Para entender cómo el don de lenguas opera en la vida de los creyentes, es útil ver ejemplos de personas que han experimentado este don de forma bíblica y equilibrada:

  • Algunos creyentes han recibido el don de lenguas como una herramienta de oración en momentos de profunda intercesión.
  • En contextos misioneros, ha habido testimonios de personas que, sin haber aprendido un idioma, han hablado en una lengua entendida por otros para compartir el Evangelio.
  • En reuniones de oración, hay creyentes que han recibido interpretación de lenguas, trayendo revelación o ánimo a la congregación.

La ausencia de este don en la vida de un creyente no significa que tenga menos comunión con Dios o que no haya recibido el Espíritu Santo. Dios reparte los dones según Su voluntad (1 Corintios 12:11), y cada persona es edificada de manera diferente.

Es importante que los creyentes no busquen una manifestación específica, sino una relación genuina con Dios. La espiritualidad no se mide por la capacidad de hablar en lenguas, sino por el amor y la obediencia a la voluntad de Dios.

El don de lenguas es una manifestación válida del Espíritu Santo, pero no es un requisito indispensable para demostrar la presencia de Dios en la vida de una persona. Es un don que edifica, pero no es la única evidencia de la obra del Espíritu Santo. La verdadera señal de la madurez espiritual es el carácter transformado y el amor hacia Dios y hacia los demás.

Como creyentes, debemos valorar todos los dones que Dios nos da y usarlos conforme a su propósito, sin hacer de ninguno de ellos un estándar absoluto de espiritualidad.

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Seamos Transparentes ante Dios

Desde el principio de la creación, la relación entre Dios y la humanidad se basó en la transparencia y la sinceridad . En el Jardín del Edén, Adán y Eva vivían sin vergüenza delante de Dios porque no había nada que ocultar:

«En ese tiempo, el hombre y la mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos sentía vergüenza».– Génesis 2:25 (NVI)

Esta desnudez no solo era física, sino también espiritual . Simbolizaba una relación sin barreras con su Creador, donde no existían secretos ni miedos.

Sin embargo, con la entrada del pecado en el mundo, el hombre comenzó a esconderse de Dios .


La Ruptura de la Transparencia con Dios

Después de desobedecer a Dios, Adán y Eva se escondieron porque sintieron vergüenza y miedo.

«Al oír al Señor Dios que se paseaba por el jardín al fresco del día, el hombre y la mujer se escondieron entre los árboles para que Dios no los viera.»– Génesis 3:8 (NVI)

Aquí vemos cómo el pecado introduce barreras entre nosotros y Dios . En lugar de correr a Él en busca de ayuda, el ser humano prefiere huir y ocultarse .

Pero Dios no nos quiere escondidos , sino que nos llama a ser sinceros con Él.


Dios Conoce Todo, No Podemos Escondernos de Él

A veces creemos que podemos esconder nuestros errores o debilidades de Dios , pero la verdad es que Él lo sabe todo .

«Nada en toda la creación está oculta a la vista de Dios. Todo está al descubierto, expuesto a los ojos de Aquel a quien hemos de dar cuenta.»– Hebreos 4:13 (NVI)

Dios no quiere que nos exponemos a él para condenarnos, sino porque quiere sanarnos y liberarnos. Cuando tratamos de esconder nuestros pecados, lo único que hacemos es prolongar el sufrimiento que estamos sintiendo.

«El que encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, halla perdón.»– Proverbios 28:13 (NVI)

La transparencia nos acerca a Dios, mientras que la hipocresía nos aleja.


Ejemplos Bíblicos de Personas Transparentes con Dios

La Biblia nos muestra que las personas más usadas por Dios fueron aquellas que fueron sinceras con Él.

📖 David: Un hombre conforme al corazón de Dios

David cometió errores graves, pero nunca trató de justificarse. Cuando pecó, reconoció su error y se humilló sinceramente ante Dios :

«Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu gran amor; conforme a tu inmensa bondad, borra mis transgresiones».– Salmos 51:1 (NVI)

David nos enseña que Dios no busca personas perfectas, sino corazones arrepentidos y sinceros.

📖 Pedro: Su transparencia lo llevó a la restauración

Pedro negó a Jesús tres veces, pero en lugar de ocultarlo, se arrepintió y lloró amargamente.

«Pedro salió de allí y lloró amargamente.»– Lucas 22:62 (NVI)

Jesús, conociendo su corazón sincero, lo restauró y lo convirtió en un líder poderoso de la iglesia.


La Hipocresía Espiritual: El Peligro de Esconderse

Jesús condenó duramente a los fariseos porque fingían ser justos, pero en realidad vivían en mentira.

«¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Son como sepulcros blanqueados, por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de podredumbre.»– Mateo 23:27 (NVI)

Dios no quiere una fe de apariencias, sino una relación real y sincera.


Beneficios de Ser Transparentes con Dios

Cuando dejamos de escondernos y somos sinceros con Dios, experimentamos:

Paz interior – No vivimos con miedo ni culpa.
Más confianza en Dios – Aprendemos a depender más de Él.
Mayor crecimiento espiritual – Dios trabaja en nosotros y nos transforma día a día.

«Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad».– 1 Juan 1:9 (NVI)


¿Cómo Practicar la Transparencia con Dios?

Aquí algunos pasos para vivir con un corazón sincero delante de Dios:

📍 1. Confesar nuestros errores sin excusas

«El que encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, halla perdón.»– Proverbios 28:13 (NVI)

No podemos crecer espiritualmente si no admitimos nuestras fallas .

📍 2. Orar con honestidad, sin máscaras

«Derramen su corazón ante él, porque Dios es nuestro refugio».– Salmos 62:8 (NVI)

Dios no quiere oraciones perfectas, sino sinceras.

📍 3. Leer la Palabra con un corazón abierto a la corrección

«Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, aprender, corregir y entrenar en la justicia.»– 2 Timoteo 3:16 (NVI)

La Biblia nos muestra lo que debemos cambiar en nuestra vida .

📍 4. Buscar ayuda espiritual cuando sea necesario

«Confiesen sus pecados unos a otros y oren los unos por los otros para que sean sanos.»– Santiago 5:16 (NVI)

Dios usa a otros cristianos para ayudarnos en nuestra transformación.


La Transparencia Nos Acerca a Dios

Dios no quiere que vivamos con miedo, culpa o apariencia de religiosidad. Quiere que nos acerquemos a Él con corazones sinceros.

«Bienaventurados los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios.»– Mateo 5:8 (NVI)

La transparencia no es una opción, sino la clave para vivir una relación profunda con Dios. ❤️

«Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo.»– Romanos 15:13 (NVI)

Jesús y las Adúlteras – Amor, Perdón y Restauración – 2º Parte la Samaritana

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El encuentro de Jesús con la mujer samaritana en Juan 4:1-26 es uno de los pasajes más impactantes del Evangelio, ya que nos muestra cómo Jesús ofrece perdón y restauración a quienes han sido rechazados por la sociedad. En este artículo, exploraremos cómo esta historia refleja la búsqueda del ser humano por la satisfacción, cómo Jesús rompe barreras culturales y la aplicación práctica de esta enseñanza en nuestra vida

 Aquí dejo el link para que puedan leer el texto completo Juan 4:1-42  pero vamos a enfocarnos solo en la historia de la samaritana.

Vamos a hablar sobre la mujer samaritana, para empezar esta mujer está buscando algo que la llene, ese algo podria ser la búsqueda de la felicidad, que es lo que normalmente todo el mundo hace, querer ser feliz. A veces las personas creen que la felicidad la pueden encontrar en el amor, en las personas y acaban mal por culpa de buscar la felicidad en el lugar equivocado, porque no es así, la felicidad tiene que venir de uno mismo, por eso hay tantas relaciones que acaban mal. Una mujer o un hombre que va detrás de un amante o no consiguen mantener su relación amorosa con alguien por mucho tiempo, tienen un gran vacío en su interior y no saben cómo saciar o llenar ese vacío, piensan que es otra persona quién llenará ese vacío que tienen dentro y el resultado es que el amante o la otra pareja no va a ser la persona que le dé a este o a esta aquello que buscan o anhelan, al final es por eso que acaban mal, no sacian su necesidad y siguen buscando ese «algo» en otra persona la cual nunca van a encontrar, por eso van de mal en peor siempre.

Hay personas que creen que van a encontrar la felicidad en cosas materiales, o en las drogas, en el sexo, en tener un hijo, en los viajes, en las amistades, en la comida, es la búsqueda de la felicidad para escapar de algún dolor o vacío interior y según cada persona esto se puede manifestar de forma diferente. Todos queremos ser felices, todos buscamos la felicidad, es algo completamente normal y humano, pero hay personas que la buscan en el lugar equivocado. La mujer samaritana buscaba la felicidad en un relacionamento amoroso, porque como muchos ella creía que la felicidad provenía de una relación amorosa.

Por otro lado fijémonos en que Dios tenía un plan establecido para que Jesús se encontrarse con esa mujer, primeramente los Judíos evitaban pasar por Samaria, evitaban tener contacto con los samaritanos, pero Dios tenía una obra que hacer en el pueblo de Sicar, Jesús sabía que se encontraría con esa mujer. Jesús llegando a ese lugar dispensó a todos sus discípulos para estar solo, pues en los planes de Dios él no quería a nadie allí que pudiera entorpecer su obra. Si lo analizamos no hacía necesidad que 12 personas fueran a comprar comida, lógicamente con algunos bastaba, cuando Jesús dice que se vayan todos, es porque el sabia que tenia que estar solo. Otro punto que hace darte cuenta de que ese encuentro estaba establecido por Dios era que la mujer samaritana había ido a coger agua al mediodía, un horario que no era el normal, ya que las mujeres solían ir por la mañana temprano a coger agua fresca en compañía de otras mujeres, era una forma de socializar con otras mujeres y además que era un horario seguro para ellas, las mujeres no iban solas a coger agua y mucho menos cuando el sol ya se encontraba en su punto fuerte.

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La Elección y la Limitación

Vivimos dia a dia eligiendo nuestro propio camino, elegimos cuándo despertar, si más temprano más tarde o a la hora justa, elegimos nuestro camino, lo que vamos a comer y se puede resumir que en base a nuestras elecciones en nuestro día a día es como moldeamos nuestro futuro, lo que somos hoy es la consecuencia de las elecciones que hemos hecho en nuestra vida en el pasado, y nuestro futuro será las consecuencias de lo que decidimos hacer ahora. Nosotros marcamos nuestro camino en base a las elecciones que hacemos día a día.

Dios nos pone el camino que él tiene hecho para nosotros, un camino bueno que nos hará bien, pero como nuestra relación se basa en la libertad, somos nosotros quienes debemos de decidir si ir por su camino o no. Cuando tenemos demasiadas cosas donde poder elegir acabamos confundidos y nos desesperamos porque no sabemos hacia dónde tenemos que dirigirnos para que nos vaya bien, por eso cuando estamos perdidos y pedimos una dirección Dios empieza a reducir esas elecciones que tenemos enfrente, para que por un lado podamos ver mejor hacia dónde vamos y por otro lado para quitar las elecciones que el sabe que no nos conviene, haciendo eso el nos quita la carga de que nos sintamos perdidos y teniendo un camino más pequeño nos es más fácil ver por dónde tenemos que ir, por eso yo digo que pedimos una dirección Dios empieza a ponernos ciertas limitaciones.

A mi me ha pasado de encontrarme en una situación donde solo hay dos caminos y creo que muchos nos hemos encontrado en situaciones así y se siente como una de cuestión de «sí o no» o una situación de «voy o me quedo» o algo como «voy hacia la derecha o la izquierda» por eso digo que cuando pedimos una respuesta, una dirección o a algo bastante en concreto o específico, Dios comprimirá las miles de elecciones o caminos para que veamos con más claridad, esa es su forma de ayudarnos a ver hacia dónde tenemos que ir y en medio de eso ya cada uno toma su decisión, el de tomar el camino que Dios puso para nosotros o no, Dios cuando limita nuestras opciones o las comprime haciéndolas más pequeñas, lo hace como dándonos la respuesta a lo que le pedimos.

Una vida en relación con Dios hay muchas experiencias como esta, porque Dios se pone tanto en el control de nuestra vida y del rumbo hacia donde vamos, que es casi como si lo tuviéramos a nuestro oído diciéndonos, «vete hacia allí» o «haz eso o aquello» vemos que somos direccionados o encaminados casi a empujones hacia un objetivo, claro que para eso hay que cosechar una relación profunda con Dios, pero si le damos el permiso y el control de nuestra vida el nos direcciona exactamente así. Hay personas que pueden ver esto como una limitación como algo malo, pero no lo es, es su forma de encaminarnos y de quitar de nuestro camino trampas del enemigo, es decir, él lo hace para nuestro beneficio, para nuestro bien, porque el es un Dios que nos quiere, nos ama y piensa en lo que es bueno para nosotros.

Dios en verdad nos guía día a día, pero en nosotros está pedirle que sea más claro o que reduzca nuestras elecciones para que así no escojamos una mala decisión, pero al final tenemos que ser conscientes de que aunque Dios haga eso por nosotros somos nosotros mismos quienes tenemos que tomar la decisión de cual camino decidimos escoger. Así que por un lado tenemos que poner en práctica el pedir direccionamiento por parte de Dios y por otro ser conscientes de cuál camino es el que debemos escoger.

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¿Hacia dónde Iremos?

La vida nos presenta muchas encrucijadas, momentos de duda e incertidumbre en los que nos preguntamos: “¿Hacia dónde iremos?”. Cuando enfrentamos pruebas, dolor o nos sentimos perdidos, esta pregunta resuena en lo más profundo de nuestro ser.

En Juan 6, encontramos un episodio clave en el que muchos seguidores de Jesús lo abandonaron porque sus enseñanzas les parecieron demasiado duras. Fue entonces cuando Jesús preguntó a sus discípulos: «Ustedes también quieren marcharse?». Pedro, con plena convicción, respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna» (Juan 6:67-68).

Esta declaración nos invita a reflexionar sobre el verdadero significado de seguir a Jesús y encontrar en Él la dirección y el alimento para nuestra alma.

Jesús, el Pan de Vida

Jesús declaró: «Yo soy el pan de vida. El que a mí viene nunca tendrá hambre, y el que en mí cree nunca tendrá sed» (Juan 6:35).

La humanidad tiene muchas necesidades: físicas, emocionales y espirituales. Sin embargo, Jesús nos enseña que solo Él puede satisfacer la necesidad más profunda del ser humano: la vida eterna y una relación con Dios. Muchas veces buscamos llenar nuestro corazón con cosas pasajeras, pero nada puede compararse con la plenitud que solo Jesús ofrece.

Buscar lo Eterno, No lo Temporal

Jesús les dijo a las multitudes que lo seguían después del milagro de la multiplicación de los panes y los peces:

«Trabajen, pero no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, la cual les dará el Hijo del Hombre» (Juan 6:27).

Muchas veces nos enfocamos en lo material, en el éxito terrenal, en la seguridad económica o en el placer momentáneo, olvidando que todo esto es pasajero. Jesús nos llama a buscar lo que es eterno, a invertir en nuestra relación con Dios, porque solo Él puede darnos una vida que trasciende lo terrenal.

La Fe, la Clave para la Vida Eterna

En Juan 6, Jesús deja claro que la fe en Él es el medio por el cual obtenemos la vida eterna:

«De cierto, de cierto les digo: el que cree en mí tiene vida eterna» (Juan 6:47).

Creer en Jesús no es solo aceptar su existencia, sino confiar plenamente en Él, depender de Su gracia y seguir Sus enseñanzas. La fe en Jesús nos sostiene en medio de las pruebas, nos da esperanza en tiempos difíciles y nos asegura que, aunque todo lo terrenal pase, nuestra vida en Él es eterna.

La Decisión de Seguir a Jesús

Cuando Jesús habló sobre ser el Pan de Vida y el llamado a creer en Él, muchos de sus seguidores lo abandonaron porque no podían aceptar su mensaje. Pero Pedro reconoció que no había otro camino, que solo Jesús tenía las palabras de vida eterna.

Hoy en día, seguimos teniendo esa misma decisión delante de nosotros. En momentos de crisis, de duda o de tentación, podemos elegir alejarnos o podemos declarar como Pedro: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna» (Juan 6:68).

Seguir a Jesús no siempre es fácil, pero es el único camino hacia la verdadera paz, plenitud y salvación.

Conclusión: No Hay Otro Camino

Jesús no es solo una opción entre muchas; Él es la única verdad y el único camino hacia Dios. Cuando el mundo nos ofrezca caminos alternativos, placeres temporales o soluciones fugaces, debemos recordar que solo en Jesús encontramos vida eterna.

«Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí» (Juan 14:6).

Si alguna vez te preguntas «Hacia dónde iré?», recuerda que la respuesta siempre será: a Jesús. Él es el Pan de Vida, la fuente de esperanza y el Salvador que nos ofrece la vida eterna.

Hoy es el día de decidir seguirle, de confiar en Él y de vivir conforme a su palabra.

¿A quién iremos? Solo a Jesús.

Perdonar y Amar: La Clave de una Vida en Cristo

Vivimos en un mundo donde convivimos con personas con las que, a veces, es difícil relacionarse. ¿Cuántas veces hemos sido ofendidos o maltratados por familiares, amigos o incluso desconocidos? Es natural que, cuando alguien nos hiere, experimentemos sentimientos de dolor, enojo o incluso deseos de venganza. Sin embargo, el perdón es un pilar fundamental en la vida de un cristiano , no solo porque Dios nos manda a hacerlo, sino porque es un reflejo de Su amor y Su misericordia hacia nosotros.

Dios nos enseña a perdonar y amar a los demás , no porque sea fácil, sino porque es necesario . El perdón libera, sana y nos permite vivir en comunión con Dios sin que el resentimiento y el rencor contaminen nuestro corazón.

El Mandato del Perdón en la Biblia

La Biblia nos deja en claro que el perdón no es una opción, sino un mandato . Jesús mismo nos enseñó la importancia del perdón en varias ocasiones:

«Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas.»– Mateo 6:14-15 (NVI)

Este versículo es una advertencia seria: si no perdonamos a los demás, Dios no nos perdonará a nosotros . Esto nos muestra que el perdón no es solo un acto de bondad, sino un requisito para recibir la gracia de Dios.

Jesús también dejó una enseñanza poderosa en la parábola del siervo despiadado (Mateo 18:21-35), donde un hombre que debía una gran cantidad de dinero fue perdonado por su señor, pero luego se negó a perdonar a otro que le debía una cantidad menor. Como consecuencia, su señor lo castigó severamente. Jesús concluye esta parábola con estas palabras:

“Así también mi Padre celestial los tratará a ustedes, a menos que cada uno perdone de corazón a su hermano.”– Mateo 18:35 (NVI)

Aquí, Jesús nos muestra que el perdón que recibimos de Dios está condicionado a nuestro perdón hacia los demás . No podemos recibir misericordia si no estamos dispuestos a darla.

¿Por qué es tan difícil perdonar?

Sabemos que Dios nos llama a perdonar, pero la realidad es que el perdón puede ser muy difícil. Algunas razones por las que nos cuesta perdonar incluyen:

  1. El dolor es profundo : Cuando alguien nos ha lastimado mucho, sentimos que el perdón es imposible porque el dolor sigue ahí.
  2. Creemos que perdonar es justificar el mal : Muchas personas creen que si perdonan, están diciendo que lo que el otro hizo estuvo bien, pero esto no es cierto.
  3. Queremos justicia : El deseo de que la otra persona sufra lo que nos hizo sufrir puede ser un gran obstáculo para el perdón.
  4. No queremos que vuelva a suceder : A veces, no queremos perdonar porque pensamos que eso hará que la persona nos vuelva a lastimar.

Sin embargo, el perdón no significa olvidar lo que pasó ni permitir que alguien nos siga dañando . El perdón es una decisión, no un sentimiento , y aunque al principio no lo sintamos, debemos tomar la decisión de perdonar para que Dios sane nuestro corazón.

“Sopórtense unos a otros y perdónense si alguno tiene una queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.”– Colosenses 3:13 (NVI)

Cuando decidimos perdonar, Dios nos ayuda con el proceso y nos da Su paz.

El Ejemplo de Jesús: El Perdón en la Cruz

El mayor acto de perdón en la historia de la humanidad ocurrió en la cruz. Jesús, a pesar de ser inocente, fue maltratado, escupido, golpeado y crucificado. Sin embargo, en lugar de condenar a quienes lo crucificaban, oró por ellos :

“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”.– Lucas 23:34 (NVI)

Si Jesús pudo perdonar a quienes lo estaban matando, ¿cómo no vamos a perdonarnos las ofensas que nos han hecho?

Pablo también nos recuerda que debemos imitar a Jesús en este aspecto:

“Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó en Cristo.”– Efesios 4:32 (NVI)

Cristo nos perdonó sin que lo mereciéramos , y nosotros debemos hacer lo mismo con los demás.

Perdonar no es una opción, es libertad.

El perdón no solo es un acto de obediencia a Dios, sino que también nos libera del peso del rencor y la amargura . Cuando no perdonamos, el único que sufre somos nosotros, porque el resentimiento nos consume y nos aleja de la paz de Dios.

“Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia.”– Efesios 4:31 (NVI)

La falta de perdón nos esclaviza, mientras que el perdón nos da paz, nos sana y nos acerca más a Dios .

Pasos para Perdonar con el Corazón

Perdonar puede ser difícil, pero con la ayuda de Dios es posible. Aquí hay algunos pasos que nos pueden ayudar en el proceso:

  1. Reconocer el dolor : No se puede sanar algo que ignoramos. Debemos reconocer que hemos sido heridos y llevar ese dolor a Dios.
  2. Orar por la persona que nos lastimó : Jesús nos dijo que oremos por nuestros enemigos (Mateo 5:44). Aunque al principio sea difícil, la oración transforma nuestro corazón.
  3. Recordar cuánto nos ha perdonado Dios : Si Dios nos ha perdonado tantas veces, ¿quiénes somos nosotros para negar el perdón a otros?
  4. Entregar la justicia en manos de Dios : No somos jueces, solo Dios conoce los corazones y hará justicia a Su manera.
  5. Decidir perdonar, aunque no lo sintamos : El perdón es una decisión, y con el tiempo, nuestros sentimientos cambiarán.

“No paguen a nadie mal por mal. Procuren hacer lo bueno delante de todos.”– Romanos 12:17 (NVI)

Conclusión: Amar y Perdonar Van de la Mano

Jesús nos enseñó que el amor verdadero es capaz de perdonar. Si queremos ser verdaderos seguidores de Cristo, debemos aprender a amar como Él nos amó ya perdonar como Él nos perdonó.

“Sobre todo, ámense los unos a los otros profundamente, porque el amor cubre multitud de pecados”.– 1 Pedro 4:8 (NVI)

Perdonar no es fácil, pero es necesario para vivir en la paz de Dios . No permitas que el rencor te aleje de la libertad y la felicidad que Dios quiere para ti.