¿Qué es Leviatán según la Biblia?

En la Biblia, el Leviatán aparece como una de las criaturas más misteriosas y temidas, descrita con un lenguaje que mezcla lo físico y lo simbólico. En el libro de Job, especialmente en el capítulo 41, se lo retrata con detalles muy concretos: un ser imponente, prácticamente imposible de cazar, cubierto de escamas impenetrables, que escupe fuego y habita en las profundidades del mar. También aparece en los Salmos y en Isaías, a veces como un monstruo marino literal y otras como imagen del caos y de las fuerzas hostiles que Dios controla y vence. Para los lectores del mundo antiguo, Leviatán era una presencia tan real como lo era el mar mismo, fuente de peligros y de misterios, pero siempre subordinado al poder de Dios, que lo creó y lo domina.

Sin embargo, al examinar los textos y el contexto cultural de la época, es evidente que el Leviatán cumple una doble función. Por un lado, puede estar inspirado en animales reales, como grandes cocodrilos, ballenas o reptiles marinos extintos, que causaban temor por su tamaño y fuerza. Por otro, y quizá más importante, Leviatán es símbolo universal del caos, el mal y todo lo que resulta imposible de controlar para el ser humano. No es casualidad que casi todas las civilizaciones antiguas —desde Egipto y Mesopotamia, hasta Grecia, China y las culturas nórdicas— hayan tenido sus propios dragones marinos, serpientes gigantes o monstruos acuáticos, todos asociados a fuerzas del caos o del mal.

Este paralelismo cultural nos hace pensar en la posibilidad de que existiesen animales gigantes hoy extintos, que hayan inspirado estas leyendas, pero también revela la tendencia humana a plasmar sus miedos, incertidumbres y luchas espirituales en figuras monstruosas y sobrehumanas. Lo curioso es que aunque no existan restos arqueológicos inequívocos de un “dragón marino” tal cual lo describe la Biblia, la persistencia de su imagen en tantas culturas apunta a una experiencia universal de temor ante lo desconocido y a la necesidad de simbolizarlo. La Biblia, sin embargo, da un paso más allá y resignifica a Leviatán: no es un dios rival de Yahvé, como en los mitos de otras culturas, sino simplemente una criatura creada y sometida al poder del Dios verdadero.

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El Libro de Tobías – La historia de Tobit, Tobías, Sara, Asmodeo y Rafael

El Libro de Tobías (Tobit) es una obra judía de la diáspora escrita probablemente entre los siglos IV-II a.C., cuyo autor anónimo parece haber sido un judío erudito familiarizado con la Ley y la historia de Israel. Originalmente habría sido compuesto en arameo o hebreo (se hallaron fragmentos en Qumrán), aunque el texto se ha preservado principalmente en griego a través de la Septuaginta. Este libro quedó fuera del canon hebreo establecido por el judaísmo rabínico, considerándolo apócrifo, y lo mismo ocurrió en las tradiciones protestantes posteriores (al final vamos a explicar el porqué de eso). Sin embargo, fue aceptado como deuterocanónico por las Iglesias católica y ortodoxa, integrándose al Antiguo Testamento que usan estas comunidades.

Narrativamente, el Libro de Tobías se sitúa durante la época del exilio de las tribus del norte de Israel. Su protagonista, Tobit (o Tobías padre), es descrito como un hebreo de la tribu de Neftalí deportado a Nínive tras la caída del Reino de Israel. A pesar de vivir en tierra extranjera, Tobit se mantiene fiel a la Ley de Dios, practicando la caridad (enterrando a los muertos, ayudando a sus compatriotas) y orando devotamente. En su vejez sufre una desgracia: queda ciego al caer excremento de ave en sus ojos, y ningún médico logra curarlo. Este sufrimiento de Tobit, a pesar de su justicia, plantea el tema central del libro: ¿por qué sufren los justos?. Por otro lado, el relato introduce a Sara, una joven pariente de la familia de Tobit que vive en la lejana Media (probablemente en Ecbatana), quien padece una desgracia similar en injusticia: ella ha perdido sucesivamente a siete esposos en circunstancias terribles. Ambos, Tobit y Sara, fieles a Dios, enfrentan pruebas extremas que los llevan al borde de la desesperación, y ambos elevan oraciones sinceras pidiendo alivio o incluso la muerte antes que seguir sufriendo. Esta simultaneidad no es casual: el texto enfatiza que Dios escucha las oraciones de sus siervos afligidos y responde enviando ayuda desde lo Alto.

👹El tormento de Sara y el demonio Asmodeo: origen y causa

Sara, la hija única de Ragüel y Edna (parientes lejanos de Tobit), carga con una trágica fama: se ha casado siete veces y en cada ocasión su esposo ha muerto la misma noche de bodas, antes de consumar el matrimonio​. El responsable de estos fallecimientos es un demonio llamado Asmodeo, que la tiene acosada. Según el relato en Tobit 6:14-16, Asmodeo está “perdidamente enamorado” de Sara y, lleno de celos, no tolera que ningún hombre se una a ella; por eso mata a cada esposo en cuanto intentan acercarse a ella íntimamente​. A Sara, sin embargo, el demonio no le hace daño físico directo –la conserva con vida e incluso “virgen” tras tantos matrimonios fracasados–, centrándose más bien en destruir su esperanza de formar una familia. La tradición textual recoge las palabras del joven Tobías (hijo de Tobit) al enterarse de la situación: “a ella el demonio no le hace ningún mal, porque la ama, pero mata a todo el que intenta unirse a ella”. Es decir, en la lógica del relato Asmodeo “ama” enfermizamente a Sara y por ese amor posesivo la atormenta, eliminando a sus pretendientes humanos.

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