
A lo largo de la historia de la humanidad, la lucha entre la luz y las tinieblas ha sido evidente. Desde la rebelión de Lucifer hasta la influencia del mal en el mundo actual, la Biblia nos enseña que existe una batalla espiritual en la que los creyentes deben estar preparados. Sin embargo, Dios nos ha dado autoridad sobre toda fuerza de maldad a través de Cristo. En este artículo, exploraremos la naturaleza de esta lucha, el poder de Dios sobre las tinieblas y cómo los creyentes pueden permanecer firmes en la fe.
La ira de las Tinieblas es algo constante que existe desde que Dios ha expulsado a Lucifer del reino de los cielos, desde ese momento hemos sufrido la ira de las tinieblas sobre nosotros por eso Eva fue tentada, por eso hemos sido expulsos del jardín del Edén condenados a vivir una vida en dolor y sufrimiento, todo porque hemos estado bajo la ira de las tinieblas, pero ¿Aún seguimos bajo esta ira?
La Biblia nos muestra que la maldad no es solo un concepto abstracto, sino una realidad espiritual. Satanás y sus fuerzas buscan alejar a las personas de Dios, llenando el mundo de engaño, opresión y temor.
- Efesios 6:12: «Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.»
- 1 Pedro 5:8: «Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar.»
Estas referencias nos muestran que el enemigo busca destruir la fe de los creyentes, pero Dios ha provisto protección y armas espirituales para resistir.
La humanidad aún sigue bajo esta ira, pero eso no quiere decir que aún debemos hoy en día vivir con miedo de la ira de las tinieblas, cuando aceptamos a Jesús en nuestras vidas y nos entregamos por completo a él ya no debemos tenerle miedo a la ira de las tinieblas, pues con Jesús en nuestras vidas tenemos el escudo de protección contra todo el mal, tenemos las armas para luchar y vencer la ira que las tinieblas tienen sobre nosotros, así que no tenemos el porqué tenerles miedo.
Aún así hoy en día podemos ver como muchas personas se asustan o se esconden cuando ven una obra de hechizaría y tienen miedo de que eso les puede hacer algún mal, las personas tienen miedo de que algo por la noche se mueva o de ver una sombra pasar, inevitable es normal sorprenderse al ver algo así, pero la verdad es que no tenemos el porqué tener miedo a estas cosas, pues las tinieblas no tienen autoridad sobre los hijos de Dios, es Dios quien tiene autoridad sobre ellas.
Las tinieblas quieren hacernos dudar del poder de Dios, nos quieren hacer que pensemos que nos pueden hacer daño, que son más fuertes que cualquier cosa que hemos visto y la verdad es que ellos a nosotros no nos pueden hacer nada, lo único que nos daña y nos puede hacer algo es el pecado, pues el pecado es la única cosa que nos puede destruir si lo permitimos.
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